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Año nuevo: amalgama de trucos para amor y fortuna
SARA PANTOJA
El Universal

Lunes 31 de diciembre de 2007

Colores, ‘limpias’, animales míticosy uvas envuelven nuevos propósitos de los capitalinos

sara.pantoja@eluniversal.com.mx

Pasaron 364 días, 23 horas, 59 minutos y 48 segundos y muchos propósitos de 2007 se quedaron sólo en eso. Pero el ánimo del Año nuevo se contagia y los capitalinos hacen otra lista que esperan, ahora sí, cumplir.

Superstición o no, el ritual más socorrido para quienes ansían el amor son los calzones rojos. Desde el puesto banquetero hasta la boutique más prestigiada, es lo primero a la vista y en oferta.

“Tenemos de encaje para las que les gusta lo sexy, de corte francés con la pierna más abierta y los matapasiones”, ofrece Laura Cruz en su puesto ambulante sobre Fray Servando Teresa de Mier, mientras estira una pantaleta de algodón talla 44.

Los 14 años que ha vendido lencería le han enseñado que el 31 de diciembre es el mejor día de venta. “La gente se lleva lo que puede porque les urge, no importa si les aprieta, la cosa es ponérselos un ratito a ver si encuentran a su media naranja”.

Sabe que otros prefieren la suerte en la economía y vende calzones amarillos . “Son los que me piden más, pero luego son bien avorazadas y se ponen calzones rojos y brasieres amarillos”, explica.

Pero esa creencia no se limita a las féminas. Manuel Salinas, de 25 años de edad, considera: “debe haber un equilibrio de los dos, entonces yo voy a usar un bóxer rojo y encima uno amarillo”.

Doce dulces deseos

En las últimas campanadas, casi nadie perdona las 12 uvas bañadas en sidra. Cada una es un deseo. Pero la gente tarda más en pelarlas que en llevárselas a la boca. Suele pasar que a la quinta ya olvidó el deseo porque se atraganta con las semillas.

Quienes aspiran a ser “los iluminados” compran “canastas de la prosperidad” con veladoras de distintos colores, una por mes. “Al 10 para las 12 se prenden todas juntas. A las 12:10 se apagan 11 y queda la que corresponde a enero”, detalla, aleccionadora, Irene Martínez.

Si se quiere que el ritual sea más efectivo, las luces se acompañan de ángeles —que venden aún con las rebabas de plástico y los ojos mal pintados— y amuletos contra las negatividades y para la salud.

Si no, hay trenzas de ajo y sábila para la armonía en la casa y escobas de canela para la protección de la persona.

Borregos de la abundancia

Una leyenda de suiza dice: “a quien tenga un borrego en su casa o su negocio nunca le faltará el dinero”, cuenta Julio Cuevas, quien desde hace 36 años los fabrica de imitación de hueso, los forra con peluche y les cuelga un collar rojo con moneditas.

Para los negocios es mejor ponerlo en la caja fuerte o en el monedero para que les rinda el gasto a las amas de casa.

La hay desde dos pesos con 50 centavos hasta de 10 pesos por mayoreo y según el tamaño, aunque para Julio éste no importa mucho, sino la fe. Lana de imitación, para tener “lana de a de veras”.

Maletas, baños, limpias

“Yo voy a salir corriendo con mis maletas para viajar mucho y a barrer la casa de adentro hacia fuera desde el fondo para armonizarla y sacar todo lo malo”, adelanta Alma Delia Chávez.

Para los más creyentes los “despojos de fin de año” son los más efectivos. Según la “bruja” Irina, que atiende en el mercado Sonora, “se hace con un ramo de siete hierbas amargas, aguardiente, puro y cascarilla para quitar lo salado, las malas vibras que cargamos todo el año y para empezar el nuevo con caminos abiertos”.



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