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Preparan unidad contra extorsiones
Icela Lagunas
El Universal

Viernes 30 de noviembre de 2007

Seguridad Pública tiene a 50 elementos que fueron capacitados por la AFI

icela.lagunas@eluniversal.com.mx

A fin de combatir la ola de extorsiones a capitalinos, la Secretaría de Seguridad Pública local (SSP-DF) y la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) formarán una unidad para trabajar en flagrancia y lograr la captura de los responsables.

Joel Ortega Cuevas, secretario de Seguridad Pública, informó que la dependencia a su cargo ya está lista con un grupo de 50 oficiales que fueron capacitados por la Agencia Federal de Investigación (AFI) para crear las unidades de modelo de investigación policial.

Las áreas de cada dependencia que encabezarán y darán vida a esta unidad contra las extorsiones son: por parte de la PGJDF, la Fiscalía para la Seguridad de las Personas e Instituciones (Antisecuestros), y por parte de la SSP-DF, la Dirección General de Acciones Preventivas.

La Procuraduría General de la República (PGR) ya tiene los datos de Omar Castillo López, el propietario del teléfono celular desde donde se extorsionó a diputados panistas.

Joel Ortega Cuevas, secretario de Seguridad Pública capitalino, reconoció que esta información ya está en poder de la Federación, que abrió una investigación respecto a las llamadas de extorsión que recibieron diputados federales del Partido Acción Nacional (PAN).

El jefe de la Policía Preventiva de la ciudad dijo que la secretaría a su cargo tiene un equipo de 50 oficiales capacitados en modelos de investigación policial, a fin de rastrear las llamadas telefónicas de los extorsionadores; sin embargo, se necesitan las facultades para operar.

Al término de la puesta en marcha de la campaña Por una Vida Libre de Violencia, el funcionario indicó que a diario reciben seis solicitudes para intervenir en extorsiones.

Presos evaden barreras

Respecto a las extorsiones que efectuaban algunos presos desde las cárceles, detalló que se han puesto candados para disminuir esta actividad; no obstante, algunos reclusos usaban las casetas telefónicas por la noche para llamar a un cómplice para que éste triangulara las llamadas, a fin de que la víctima no detectara que provenía de un centro de reclusión.

De esta manera, los internos lograban evadir las “etiquetas”, aquellas grabaciones que advierten a los capitalinos cuando reciben en su domicilio una llamada proveniente de un reclusorio.



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