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Arriban miles a Teotihuacán por equinoccio adelantado
Emilio Fernández
El Universal
Martes 21 de marzo de 2006
Ciudad, página 2

La primavera entró a las 12:26 horas de este lunes 20 de marzo

TEOTIHUACÁN, Méx.- El equilibrio llegó antes de lo esperado a Teotihuacán.

La luz y la oscuridad se hicieron iguales a las 12:26 de la tarde y el equinoccio se apareció en la zona arqueológica más importante de Mesoamérica.

Miles de manos se levantaron justo ahí en el centro de la Pirámide del Sol.

La cima del poliedro se llenó de blancura que se extendió a varios kilómetros a la redonda, convirtiéndose en un río humano resplandeciente.

Betty, Carina y Guadalupe, estudiantes de bachillerato, rompían con la regla no escrita de vestirse de blanco para tal ocasión, para ellas, el negro para ellas fue el mejor conductor de la energía a su ser.

Todos acudieron con un solo propósito: recibir un baño de los primeros rayos primaverales del astro rey.

No les importó subir uno a uno los 246 escalones de la Pirámide del Sol, que les llevó más de una hora y casi infartarse, con tal de apostarse en la cúspide de 65 metros para conseguir su cometido.

No quisieron esperar la tradicional ceremonia mística del 21 de marzo, fecha en la que se celebra la entrada de la primavera, y decidieron ser de los primeros en captar las radiaciones solares unas horas antes de lo habitual, aunque antes del medio día el sol apenas había aparecido tímidamente.

Y ahí en la Ciudad de los Dioses se conjugaron la fe y la esperanza, la espiritualidad y el idealismo.

Todos fueron una sola oración, una voz y un deseo.

Karla Martínez Hernández no sabe lo que significa subir a la Pirámide del Sol y alzar sus brazos justo cuando el día y la noche son iguales, pero se siente bien, por lo menos unos instantes.

Día de equinoccio y de encuentros. Roberto Venecia y Florencia Bentivegna tuvieron que viajar hasta Teotihuacán de su natal Buenos Aires para conocerse.

Día de equinoccio pero sin incienso, copal, romero, pirul y ruda. Esta vez las limpias espirituales no se practicaron en la Calzada de los Muertos para no causar daños a los vestigios prehispánicos, fue el argumento oficial.

A Juana Patricia Ávila, de Texcoco, no le importó la restricción y en la cima de la Pirámide del Sol reactivó la energía de más de 30 personas pasado el mediodía.

El don con el que nació para quitar las malas vibras y llenar de energía a sus semejantes lo tenía que compartir con ellos.

Rogelio Rivero Chong, director de la zona arqueológica, ordenó un dispositivo de seguridad de 2 mil personas para que resguarden el sitio desde el domingo y hasta hoy, cuando se espera la mayor afluencia de visitantes a Teotihuacán.



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