El 70% de las personas que eran explotadas laboralmente en el centro de rehabilitación Hospital Santo Tomás, “Los Elegidos de Dios” no son adictos, dio a conocer la Procuraduría General de Justicia del Distrito federal (PGJDF).
Mario Alberto Izazola, encargado del despacho de la jefatura general de la Policía de Investigación, dijo tras aplicarles exámenes médicos a las 105 víctimas, los resultados fueron que sólo 30% de ellas eran adictas a alguna sustancia. El resto, 73 personas dieron negativo a los exámenes de adicción.
El 3 de diciembre la PGJDF rescató a 107 personas de ese “anexo”, en donde eran explotados laboral y sexualmente.
En el operativo se detuvo a 23 personas como presuntos responsables de la explotación de estas personas.
En el transcurso de las investigaciones dos de las supuestas víctimas cambiaron su estatus jurídico y pasaron a ser presuntos responsables de participar en el delito de explotación y trata de personas, por lo que ahora son 25 los acusados; 11 de ellos tienen antecedentes penales.
No hablan español
De todos los rescatados, la mayoría regresó a sus domicilios, unos continúan en atención a víctimas y otros fueron canalizados a albergues del DF.
La mayoría son indígenas de Veracruz, Edomex, Oaxaca, Puebla, Michoacán y Chiapas, aunque también había personas del Distrito Federal. Muchos de ellos no hablan español
Recordó que una vez que la Procuraduría capitalina tomó la custodia de las personas se les aplicaron exámenes toxicológicos, revisiones médicas. Los resultados fueron desnutrición y falta de higiene.
El funcionario comentó que la PGJDF trabaja para encontrar la forma de administración de “Los Elegidos de Dios”, que llevaba ocho años operando.
Hasta el momento se desconocen los ingresos económicos que obtenían de las pinzas para ropa y bolsas que obligaban a hacer a las 105 personas.
Mario Alberto Izazola añadió que tienen indicios de que los convenios que se hacían eran “de palabra”, por lo que habrá que investigar posibles nexos con las empresas a las que les distribuían el material.
La PGJDF investiga sólo este caso debido a que no existen denuncias por casos similares. Exhortó a la ciudadanía a denunciar si sabe de algún centro donde se abuse de las personas.