Medio año antes de la liberación de un centenar de personas del albergue Hospital Santo Tomás, Los Elegidos de Dios, el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, fue informado de la existencia de ese lugar.
El anexo —se le hizo saber— aseguraba operar con el apoyo de las autoridades de las delegaciones Cuauhtémoc y Venustiano Carranza, a través de un convenio para realizar una “limpieza social”.
Las asociaciones civiles Red por los Derechos de la Infancia y El Caracol enviaron una carta —fechada el 1 de junio de 2009— al mandatario capitalino y a ambos jefes delegacionales. Aunque denunciaban que poblaciones callejeras eran llevadas a ese lugar en contra de su voluntad, la Jefatura de Gobierno no dio respuesta, dijo Juan Martín Pérez, presidente de El Caracol.
El pasado 16 de mayo, jóvenes denominados callejeros que viven entre las calles Humboldt y Artículo 123, cerca de la estación Juárez del Metro, narraron a esa asociación no gubernamental que ese día, a las dos de la mañana, seis sujetos a bordo de dos camionetas, de color rojo y gris, los agredieron y capturaron a seis. “Fueron subidos a las camionetas, privados de su libertad, siendo llevados contra su voluntad a un anexo denominado Los elegidos de Dios, ubicado en la calle Cuauhtémoc 157, colonia Jardines de San Lorenzo”, indica la carta.
Dichos hombres iban escoltados por la patrulla P2315, cuyos tripulantes sólo observaron los hechos.
Nueve días después educadores de El Caracol, acudieron a ese lugar a solicitar la salida de los chicos, de los cuales uno fue liberado porque su familia fue a buscarlo.
En ese espacio, el encargado de nombre Antonio (José Antonio Villar Ramos, hoy arraigado), dijo que las acciones de limpieza de los grupos callejeros es parte de un convenio con las direcciones territoriales de las delegaciones Venustiano Carranza y Cuauhtémoc, “quienes saben que son llevados en contra de su voluntad a los anexos”.
El texto menciona que al solicitarle el escrito de dicho acuerdo, Antonio se negó hasta no recibir autorización “de una funcionaria de la delegación (Cuauhtémoc)”.
Luego de unas horas de espera, dejaron salir a los jóvenes.
Tras este suceso, las personas que viven en el cruce de Humboldt y Artículo 123, en la colonia centro, recibieron amenazas de Los elegidos de Dios, a quienes les indicaron que de denunciarlos, regresarían por las mujeres de ese punto.
Jóvenes que deambulan por las zona de Congreso de la Unión han referido a la asociación El Caracol que no obstante del aseguramiento del mencionado anexo, han vuelto a ver a la camioneta de que los recoge por esas inmediaciones.
Con esta información, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), abrió una queja, en el mes de mayo, y la cual dio a conocer a la Secretaría de Seguridad Pública capitalina.
Las asociaciones piden a las autoridades cesar la llamada “limpieza social”, investigar quién suscribió el supuesto convenio con Los Elegidos de Dios y proceder contra los responsables de esas capturas.