sara.pantoja@eluniversal.com.mxDe los 30 mil microbuses que circulan en la ciudad de México, la Secretaría de Transporte y Vialidad (Setravi) sólo ha chatarrizado 20%, debido a la crisis económica, dijo Armando Quintero, titular de la dependencia.
En Recycling, planta de la dependencia ubicada en el estado de México, y donde se llevan los microbuses y taxis chatarra, el funcionario informó que en lo que va del año se apoyó a 2 mil 375 concesionarios, cuyos microbuses cumplieron su vida útil de siete años, por lo que fueron cambiados por autobuses.
En entrevista, agregó que la mayoría de estos vehículos ya rebasaron hasta dos veces su vida útil, pues hay algunos que son modelos 1998. Sin embargo, la cifra no ha avanzado debido al recorte de recursos que hizo el gobierno capitalino.
“El diagnóstico ahorita es difícil por la situación económica. Este año los planes se restringieron y la posibilidad de haber avanzado en más corredores. Si las cosas se mantienen en situación económicamente difícil no nos va a detener, pero si nos van a frenar el ritmo”, argumentó.
Pospuesto desde 2008
Entre los programas afectados por el recorte están el de los bonos de chatarrización de microbuses y taxis. Desde marzo del 2008, el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, firmó los primeros convenios de colaboración con los concesionarios para que entregaran sus unidades viejas a cambio de un bono de 100 mil pesos que les serviría como enganche para una nueva unidad.
El convenio pedía como requisito de que los concesionarios se constituyeran en empresas para operar corredores de transporte, además de someterse a un régimen de paradas exclusivas, capacitar a sus operadores y adoptar un sistema de cobro mediante tarjeta electrónica de prepago.
Entonces, el jefe de gobierno anunció que en octubre de ese año empezaría a operar el primer corredor en la avenida Paseo de la Reforma, pero fue hasta junio de 2009, un año y medio después de la firma del convenio, que el corredor Reforma Bicentenario comenzó a circular.
El segundo corredor se anunció para el Periférico, desde Toreo hasta Canal de Garay con microbuses de las rutas 2 y 98. Las autoridades capitalinas aseguraron que para octubre de este año ya operaría, pero hasta ahora no se ha concretado el proyecto vial. Para el segundo gran corredor se constituyeron las empresas Copesa y Cipesa.
Sin embargo, a decir de los concesionarios, la entrega de los bonos de chatarrización no ha sido pareja, sino que la Setravi ha tenido preferencias por Cipesa, misma en donde participa Jesús Padilla, también integrante del corredor Reforma y de la Línea 1 del Metrobús.