johana.robles@eluniversal.com.mxLa desesperación e incertidumbre privaron entre vecinos afectados por las inundaciones en la colonia Zona Escolar, en Gustavo A. Madero, quienes bloquearon la avenida Tenayuca-Chalmita para llamar la atención de las autoridades.
“¿Que venga Lobo? ¡No, nos vamos a mover hasta que venga Marcelo Ebrard!, ¡ya no queremos enviados”, fueron los reclamos de quienes perdieron sus bienes en la tromba del viernes pasado.
Concepción González, quien arrastró un sillón verde para obstaculizar el paso de los automovilistas, aseguró que no se trata de la primera vez que se inundan. “Esta es la segunda vez. Lo que queremos es que nos arreglen el drenaje”.
Mario González, otro vecino, dijo que esa zona siempre se inunda porque el agua que viene de las partes altas, se acumula en la avenida Tenayuca-Chalmita.
“Tenemos 30 años con estos problemas. Metemos escritos y nos hacen caso omiso”, se quejó otro manifestante.
Con sillones, colchones y refrigeradores inservibles por la inundación, pero también con tubos de drenaje —que denunció Armando Rojas, “nos los botaron aquí cuando hicieron trabajos en el reclusorio y por eso se taponeó el río”—, los inconformes cerraron la vialidad para exigir que se les paguen las pérdidas.
La manifestación, que afectó la vialidad en calles aledañas, se mantuvo hasta que al lugar acudieron funcionarios del gobierno capitalino y de Gustavo A. Madero, quienes acordaron con los vecinos mesas de trabajo, particularmente para que presenten los documentos para que la aseguradora pueda pagarles.
Las autoridades se comprometieron a que revisarán casa por casa para continuar con las acciones de limpieza.
Los vecinos acusaron que trabajadores están pidiendo dinero para llevarse el lodo y la basura, por lo que las autoridades les pidieron que anoten el nombre y el número de placas para hacer la denuncia.
Siguen los daños
En la casa de la señora Magdalena Gómez todavía quedan rastros de la inundación. Sus camas, sillas y sillones quedaron inservibles. Su piso se levantó, pese a que en la entrada de su casa tiene una barrera para impedir el ingreso del agua.
“Año con año es lo mismo. No sé a quién acudir, no sé quién es el responsable y ya me cansé de comprar cada año muebles y muebles”, aseguró la mujer que limpió, junto con su hija, su casa.
Otro caso es el de Carlos Gutiérrez, quien perdió su departamento con el desbordamiento de río San Javier. Refirió que han acudido a censarlo, pero para él no es suficiente. “Lo que quiero es que me digan si me van a ayudar y cuándo, para saber qué voy a hacer”, demandó a las autoridades del gobierno capitalino.
Consideró que es responsabilidad del gobierno del DF indemnizarlo porque el muro de contención “no tenía cimientos y estaba mal diseñado”.