Productores de árboles de Navidad de la ciudad manifestaron su temor a que las ventas disminuyan a consecuencia de la crisis económica que se vive en el país.
El presidente del Centro Piloto de Árboles de Navidad Ajusco, Israel Hernández Mota, señaló que para este año se tienen 50 mil ejemplares listos para comercializarse, pero se espera que sólo 10 mil de ellos sean vendidos, aun cuando la demanda de ese producto en la ciudad de México es de las más altas a nivel nacional.
Confió en que la gente decida comprar árboles producidos en México al ser más baratos que los de centros comerciales.
El gerente regional de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Alejandro Soto, dijo que la esperanza es que con el aumento del dólar los precios de los árboles navideños provenientes de Estados Unidos y Canadá se eleven, y entonces la gente prefiera adquirir los productos nacionales.
En los últimos años se ha registrado un incremento de la venta de árboles producidos en el DF al pasar de 300 ejemplares en 2004, a 3 mil de ellos en 2008.
El Centro Piloto de Árboles de Navidad del Ajusco genera 150 empleos directos en la temporada decembrina para los miembros de la comunidad, que antes se dedicaba a la siembra de forraje y maíz, principalmente, y que ante la falta de demanda dejaron de producirlos.
El DF, con potencial forestal
La Conafor aseguró que la ciudad de México tiene un gran potencial para crear plantaciones forestales en el suelo de conservación de nueve delegaciones.
Además de esos árboles se puede sembrar especies maderables cuya demanda en todo el país representa un negocio de “miles de millones de dólares”, dijo el gerente regional del organismo, Alejandro Soto.
Por ejemplo, por una hectárea de siembra de maíz se reciben alrededor de 3 mil pesos al año; en cambio, por la misma extensión de plantaciones comerciales se pueden obtener entre 300 mil y 500 mil pesos.
Aseguró que con la creación de proyectos que permitan a los propietarios de la tierra obtener ingresos económicos de sus parcelas, se desalentará la venta de los terrenos a inmobiliarias que contribuyen a la expansión de la mancha urbana.
“El potencial está desaprovechado porque la gente ha dejado de producir en sus tierras; así que hay que incentivarlos de nuevo”, dijo Alejandro Soto.
Los productores están convencidos de que con las plantaciones forestales comerciales, además de recibir ingresos contribuyen a la conservación de las áreas naturales, que limpian el aire, evitan la erosión del suelo y permiten la filtración del agua.
La venta de los árboles se realizará del 24 de noviembre al 24 de diciembre. En el Centro Piloto del Ajusco la gente puede escoger el árbol que desee y cortarlo sin que eso represente un daño a la ecología.