Las autoridades capitalinas aceptaron finalmente que la clausura definitiva del relleno sanitario Bordo Poniente puede tardar hasta cuatro años, por lo que durante este tiempo, dicha infraestructura permanecerá como el depósito de la basura de la ciudad.
José Ángel Ávila Pérez, secretario de Gobierno local, reconoció que el cierre definitivo del relleno sanitario requiere de trabajos muy complejos, que pueden durar mucho tiempo y para los que se necesitan “verdaderas obras de ingeniería”, expresó, aunque expuso que habrá una reducción paulatina en el envío de basura a ese sitio.
Requiere inversión
Consideró que se requieren por lo menos mil 100 millones de pesos para financiar obras como la creación de declives en el terreno que eviten el escurrimiento del agua de lluvia así como para instalar la infraestructura que permita la captura y el aprovechamiento de biogás. El plan del gobierno del DF para el terreno donde se ubica el Bordo Poniente es copiar un proyecto diseñado por las autoridades de Nueva York para el relleno ya clausurado de esa ciudad, llamado Freshkills Park, el cual será convertido en un parque ecológico, además de que se instalará equipo para aprovechar el biogás generado por la descomposición de la basura.
Sin embargo, el pasado miércoles y durante una gira por Nueva York, el propio jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, aceptó que no será nada sencillo concretar ese plan.
“No es nada más que cierres el sitio, sino ¿cómo se va a hacer?, ¿cuánto va a costar?, ¿quién va a hacer qué a lo largo de quizás cuatro años?”, dijo Ebrard en la ciudad de los rascacielos. Ayer, Ávila Pérez coincidió en que pasará un lustro antes de cerrar el relleno sanitario que, según lo ha establecido el gobierno federal, ha concluido ya su capacidad de recepción de desechos.
La Secretaría de Medio Ambiente federal había establecido una primera fecha para el cierre definitivo del Bordo Poniente, que se cumplió el 31 de julio de 2008; después otorgó una nueva prórroga al gobierno de Marcelo Ebrard que concluyó el 15 de enero, aunque la administración local obtuvo un amparo para mantener en operación ese vertedero.
Ayer, sobre ese tema, el secretario de Gobierno expresó: “No estoy afirmando ningún plazo, lo que quiero decir es que el planteamiento que estamos haciendo es que continuaremos depositando desechos sólidos a partir de un programa de reducción paulatina hasta llegar a ceros probablemente en cuatro años”.
—¿Cuatro años como lo dijo el jefe de Gobierno?—, se le preguntó.
—Es probable, sí por supuesto, porque se tienen que hacer verdaderas obras de ingeniería—, respondió el funcionario, quien aseguró que las autoridades federales están totalmente de acuerdo en reducir paulatinamente el envío de basura al Bordo Poniente.