Noé Almeida San Luis era “la voz” de un grupo de secuestradores, cuya labor era hacer las llamadas telefónicas para cobrar los rescates.
La característica de este grupo criminal, conocido como la banda del Karim, era el amputar dedos de los pies de sus víctimas. Ayer fue dada a conocer la captura de Noé, de 33 años, a quien se le vincula con por lo menos dos plagios, en los que también participó uno de sus hermanos, de nombre Óscar.
El subprocurador de Averiguaciones Previas Centrales, Javier Cerón, dijo que dicho individuo “alquilaba” su voz, para amedrentar, con suma violencia, a los familiares de los secuestrados.
En noviembre de 2007, se detuvo a cinco integrantes de dicha banda, y ya se encuentran en el Reclusorio Oriente, por su participación en el plagio de un empresario dedicado al transporte de ropa y calzado. Dicho hombre fue torturado y privado de su libertad durante tres días.
Uno de sus ex empleados fue quien, con ayuda de otros de sus conocidos lo secuestro. Noé Almeida fue identificado por una de las víctimas, como el hombre que participó en resguardarla, para evitar que se fugara, y de darle de comer. Además fue el encargado de cobrar a su familia el dinero para liberarla.
Destaca que durante el tiempo de cautiverio, la parte afectada fue severamente golpeada, al grado que requirió atención médica, se indicó. Un dedo del pie también le fue amputado.
La PGJDF y PGR cuentan con averiguaciones previas ligadas a esta banda.