edith.martinez@eluniversal.com.mxLa organización ambientalista Greenpeace criticó al gobierno del Distrito Federal (GDF) por contradecirse en sus políticas públicas de manejo de residuos sólidos.
Aseguró que mientras las autoridades promueven la reducción de la cantidad de basura que se genera a diario en la ciudad de México, planean ampliar el margen de las personas físicas y morales, de 50 a 250 kilogramos de residuos, para poder considerarlas “generadores de alto volumen” de desperdicios.
Ante la reforma a la Ley de Residuos Sólidos del Distrito Federal que propondrá el gobierno capitalino en los próximos meses, Greenpeace señaló que debe consultarse públicamente a la ciudadanía y a los expertos en residuos sólidos para incluir sus propuestas y no sólo las del sector privado.
Destacó la participación de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ), la Asociación Nacional de Abogados de Empresa (ANADE) y el Centro para la Promoción Investigación y el Desarrollo Social y Rural (CIPRES), en la elaboración de la propuesta presentada durante el Taller para Analizar la Estrategia del Manejo de Residuos Sólidos, realizado por el GDF el 26 y 27 de agosto de este año.
De acuerdo con Greenpeace, la ampliación de la cantidad de basura que podrían generar los negocios, no es la única deficiencia que presenta el proyecto del gobierno capitalino, también está la sugerencia de suspender el servicio de recolección de basura a las personas que no la separen. Si se concreta esta propuesta, los ambientalistas auguran problemas de salud pública, del manejo de los residuos y la proliferación de tiraderos clandestinos y basura en las calles.
Greenpeace aseguró que envió el 9 de septiembre, una carta al jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, con la petición de realizar la consulta pública, sin que hasta el momento haya recibido respuesta.
Además, solicitó un estudio para determinar si el Bordo Poniente tiene fugas de lixiviados, líquido que se produce de la descomposición de la basura, mismo que podrían filtrarse al acuífero que está abajo del relleno.
Aunque el gobierno capitalino ha insistido en que el relleno opera en óptimas condiciones por lo que no existe la posibilidad de infiltración de lixiviados, el 16 de enero de este año, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) alertó de zonas sin impermeabilización, o con deficiencia de este recubrimiento lo que podría generar fugas de los líquidos.
Por ello, Greenpeace destacó que es responsabilidad del GDF informar de la situación del Bordo después de las inundaciones que presentó a causa de la lluvia de días pasados y con ello despejar las dudas, debido a que los lixiviados representan un peligro para los mantos freáticos.