Los niveles de ruido generados por la construcción de la línea 12 del STC-Metro rebasan los decibeles establecidos por la norma ambiental capitalina NADF-005-AMB-2006.
De acuerdo con un monitoreo que realizó la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) a lo largo del trayecto, se registraron mediciones de 75.81 decibeles en día hábil, mientras que hubo 74.47 en fin de semana.
Ambos registros superan los 65 decibeles de día y los 62 por las noches que establece la norma como aceptable.
Un decibel es la unidad con la cual se mide el ruido. Por ejemplo, un ruido en la noche alcanza los 50, o el paso de un avión son 180 decibeles.
En el documento, la PAOT establece que durante el proceso de construcción se generan impactos negativos, como es la generación de ruido por la utilización de maquinaria pesada, aumento en el estrés debido al tráfico que se genera por el cierre y saturación de las vialidades.
También hay un incremento en las emisiones contaminantes de los vehículos como consecuencia del cierre de calles.
Mónica Alegre, subprocuradora ambiental de la PAOT, explicó en entrevista que las principales fuentes generadoras de ruido son el transporte público y no los trabajos propios de la construcción de la línea 12.
“En los puntos donde hay obra, hay variaciones del ruido de hasta cinco decibeles. Muchos de los trabajos son subterráneos y eso inhibe el ruido”.
Indicó que a lo largo de los 24 puntos que se ubicaron para medir los niveles de audición, se constató que el paso de los microbuses y automóviles particulares —que desvían su paso por los cierres viales propios de la obra— genera los altos niveles de ruido ambiental.
Los sitios elegidos están desde avenida Revolución, Circuito Interior y Extremadura, en la delegación Benito Juárez hasta FFCC San Rafael Atlixco (Predio El Triángulo), en Tláhuac.
Mónica Alegre sostuvo que el objetivo del monitoreo es constatar el aumento o no de la generación del ruido con la entrada en operación de la línea 12 del Metro. Dijo que se trata de la primera vez que se mide el ruido en una obra de tal magnitud.
La hipótesis que plantea la PAOT es que cuando se concluyan las obras, en abril de 2011, los niveles de ruido disminuirán porque bajará el uso del auto y del transporte público.
En el documento se dice que “es importante mencionar que dicha norma no puede aplicarse para sancionar, debido a que las obras públicas se encuentran exentas de la misma y el ruido que se emite no es generado del todo por fuentes fijas”.