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Niños robados una realidad invisible

Organizaciones civiles demandan formar un banco de datos a nivel federal y un instituto de protección a los menores que tenga más efectividad que el DIF
Lunes 03 de agosto de 2009 Fernando Martínez | El Universal
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 fernando.martinez@eluniversal.com.mx

Organizaciones no gubernamentales y autoridades capitalinas reconocen que no existe una base de datos que incorpore a todos y cada uno de los casos de niños desaparecidos en México, lo que complica conocer las dimensiones del problema y pone en riesgo a miles de menores de edad.

Ante la inexistencia de un registro, Mayra Rojas, de Infancia Común, explicó que hay datos tan variados porque algunos afirman que suman 500 mil niños robados en cinco años y otros aseguran que esa cantidad desapareció pero en nueve meses, explicó.

La Procuraduría General de la República (PGR) informó que de 2007 a la fecha se han reportado 560 niños en todo el país, de los cuales se ha localizado en total a 215 y quedan pendientes por hallar a 345.

La Asociación Pro Recuperación de Niños Extraviados y Orientación a la Juventud de México, A.C., en 2007 afirmó que en México desaparecen 45 mil niños al año y las entidades más afectadas son el Distrito Federal, el estado de México y Jalisco; cifra que Gerardo Rodríguez, director de la organización Infancia Común, calificó de “muy fuerte”.

“A ninguna autoridad le conviene tener datos; si los hubiera, sería una llamada de atención para ellos que los evidenciaría de la existencia del problema y los comprometería a elaborar políticas gubernamentales para la atención del fenómeno”, agregó.

Para Gerardo Sauri, director de la Red por los Derechos de la Infancia en México, “no existe una red institucional que permita que los niños dejen de ser invisibles en el país”.

Sulma Eunice Campos, directora del Centro de Atención a Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA) de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), informó que en ese organismo reciben seis denuncias por ausencia o extravío de infantes, de las cuales sólo una o dos al mes están relacionadas con algún robo de infante, por lo que se canalizan a la agencia 59.

Reconoció que no hay una base de datos a nivel nacional de niños desaparecidos, aunque aseguró que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos tiene un registro de todas las personas presuntamente desaparecidas. Sin embargo, mencionó que la PGJDF está trabajando con otras procuradurías para establecer criterios y colaboración.

“Lo que respecta a nosotros y a lo que pasa en el Distrito Federal, tenemos bases de datos y contacto con todos los albergues e instituciones que nos puedan apoyar en el extravíos de niños”, agregó.

Ricardo Nava, director de Difusión de la Asociación Mexicana de Niños Robados y Desaparecidos, A.C., indicó que “no hay cifras. Se ha solicitado que exista un banco de datos a nivel federal que se llene con información de todas las organizaciones que estamos involucradas en la búsqueda de niños”.

Añadió que ni siquiera los niños en situación de calle están censados.

¿Por qué desaparecen los niños? Según las asociaciones y dependencias consultadas, el principal motivo del extravío de menores de edad en 70% de los casos es por las disputas entre familiares por la tutela.

También existen los niños perdidos que no necesariamente son robados, sino que los padres los pierden de vista en mercados públicos, centrales de autobuses u otros centros de concentración masiva.

Los niños robados que aparentemente son empleados en la explotación sexual comercial infantil, para fines laborales, los que tienen que ver con adopciones ilegales, e incluso hay quien afirma que para tráfico de órganos, aunque en este punto no todos coinciden.

También se considera a menores secuestrados que nunca vuelven a sus hogares.

Proponen instituto de la infancia

En este país los niños no tienen ninguna protección de fondo y los ejemplos más claros son el caso Casitas del Sur, el incendio en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, y la tragedia en la discoteca New’s Divine, explicaron los integrantes de Infancia Común.

“No hay política pública de protección a los niños, hace falta una instancia que dé cuenta de todas las cosas que suceden con los niños, en la que estén involucradas todas las áreas de gobierno y den una respuesta integral a las necesidades que requiere la infancia”, explicó Gerardo Rodríguez.

Coincidió con la tallerista Mayra Rojas en que debe crearse un instituto de la infancia, similar a los institutos de las Mujeres, federal y del DF, que existen actualmente.

“Esta dependencia que proponemos es totalmente distinta a lo que existe. El Sistema de Desarrollo Integral de la Familia (DIF) protege a los niños en su calidad de hijos de familia. Este instituto tendría que ver al niño en su calidad de sujeto de derechos y en proceso de desarrollo, y que nos dé cuenta de cuántos niños hay desaparecidos”, abundaron los representantes de los grupos civiles.

CAPEA y sus rastreos

Los esfuerzos estatales por establecer mecanismos efectivos de búsqueda de niños desaparecidos, llevan a las procuradurías a buscar colaboraciones interinstitucionales.

Cuando una persona se presenta a reportar el extravío de un niño al CAPEA de la Procuraduría de Justicia del DF, se le pasa al área de Trabajo Social, donde se realiza un rastreo interinstitucional en clínicas, en hospitales, en albergues, en instituciones de asistencia pública y privada, previo al inicio de la averiguación previa, explicó Sulma Campos.

Después, si no se halla registro alguno de ese menor en esas bases de datos, se elabora el foto volante con la media filiación y se pasa al familiar y a la parte ministerial para iniciar la averiguación previa.

“En el caso de niños menores de 12 años, el Ministerio Público ordena a las diferentes delegaciones difundir la imagen del niño extraviado, ya con el fotovolante. Se da intervención a la Policía Judicial que se encuentra de guardia para que salga a la búsqueda.

“Si entre esas diligencias tenemos rastros de que el menor pudo haber sido sacado del país u otro estado, inmediatamente establecemos contacto con otras procuradurías, principalmente del estado de México, cuyo programa se llama Odiseas, que son células que dan seguimiento a las búsquedas”. La funcionaria agregó que en caso de la posibilidad de que hayan sido sacados del país se giran oficios de colaboración con el Instituto Nacional de Migración (INM) y con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Sin registro antes de un año

Otras de las situaciones que ponen en riesgo a los niños es el hecho de que las familias no lleven a sus hijos ante el Registro Civil antes de cumplir un año de edad. Hay estados de la República, como Chiapas, en donde más de 40% de niños y niñas que nacen, no son registrados —y no tienen acta de nacimiento— antes de cumplir el primer año de edad.

Aunque en el caso de la ciudad de México, dijo, las proporciones son menores. “Algo que nos sorprendió en un estudio que hicimos el año pasado, llamado La infancia cuenta en el Distrito Federal, fue que en la delegación Cuauhtémoc se incrementó el número de menores en esa situación: la cifra llegó a 28.2%”, aseguró Gerardo Sauri.

Manifestó que curiosamente es la jurisdicción donde se encuentra la sede del Registro Civil central, en la zona de Arcos de Belén, y resaltó que haya rebasado a las demarcaciones rurales, por lo que infirió que tiene que ver el fenómeno de la migración a la ciudad de México de grupos indígenas.

“Si niños y niñas no tienen acceso a su primer derecho reconocido, que es tener una identidad, preocupa lo que pueden esperar después”, concluyó Sauri.

 

 



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