johana.robles@eluniversal.com.mxGrandes obras viales sin concluir como el distribuidor vial Centenario, el túnel de Carlos Echánove, así como la indefinición de nuevos sitios de depósito para la basura, son parte de los pendientes que deja la gestión de Jorge Arganis al frente de la Secretaría de Obras del DF.
Desde el inicio de la administración se arrancó con un fuerte programa de inversión a infraestructura, que abarcó desde las megaobras como la línea 2 del Metrobús, hasta hospitales y Centros Comunitarios DIF.
Obras por todos los puntos cardinales de la ciudad provocaron molestias entre los automovilistas, quienes acusaron una mala planeación al abrir diversos frentes simultáneos, congestionando la vialidad.
Uno de los problemas para la conclusión de las obras en el tiempo programado, como ocurrió con los pasos a desnivel en Constituyentes, fue la llegada tardía de los recursos, como el caso del Fondo Metropolitano.
En materia de vialidad, se concluyeron tres obras viales del Eje Troncal Metropolitano como fue el puente vehicular de Santa Ana y los distribuidores viales de La Virgen y Muyuguarda. Quedaron en el proyecto los puentes de calzada del Hueso y calzada de las Bombas.
Proyecto de impacto social
Una de las obras más polémicas fue la construcción de la línea 2 del Metrobús, ya que impactó a vida cotidiana de las colonias aledañas al eje 4 Sur.
Se concluyó la rehabilitación de la carpeta asfáltica de Circuito Interior y cinco puentes vehiculares. El proyecto estuvo a cargo de Fernando Aboitiz.
En materia de infraestructura social, se construyeron los DIF de Xochimilco, Tláhuac y en Iztapalapa, en el predio expropiado de La Ford. Pero están pendientes los correspondientes al predio de Tepito, que tiene más de un año de retraso, así como el Museo de las Adicciones en los terrenos expropiados en la colonia Santa María la Ribera.
En tema de servicios urbanos, queda pendiente la resolución del destino de 12 mil 500 toneladas de basura debido al cierre del Bordo Poniente.