johana.robles@eluniversal.com.mxLa Plaza Tlaxcoaque, proyecto para construir un muro verde para celebrar el Bicentenario de la Independencia de México, es uno de los principales pendientes que deja Arturo Aispuro, ex titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda.
El concurso internacional para edificar el monumento, que intentó sustituir a la Torre Bicentenario, no se ha concretado en lo que va del año por la falta de los 150 millones de pesos.
En 2007, la polémica por la construcción de la Torre Bicentenario, en Lomas de Chapultepec, marcó la gestión de Aispuro. El proyecto privado de Grupo Danhos de alzar un edificio de oficinas de 70 pisos y que fue promovido por el ex funcionario, lo enfrentó con vecinos y la entonces delegada en Miguel Hidalgo, Gabriela Cuevas. Al final, la torre fue cancelada.
La crisis económica congeló diversos proyectos de intervención urbana. El primero fue el Corredor Cero Emisiones en el Eje Central, que redujo su presupuesto de 700 millones de pesos, a sólo 160 millones.
De igual forma, los 21 proyectos ejecutivos para el rescate de plazas, jardines y centros históricos esperan recursos.
Inversión inmobiliaria
Durante su periodo se gestionaron fuertes inversiones, principalmente en el Corredor Reforma y en total hay 65 desarrollos inmobiliarios de gran envergadura. Se promovieron incentivos fiscales para la inversión.
En cuanto a la actualización de la normativad, principal tarea de la Seduvi, para la planeación urbana un pendiente es la revisión del Programa General de Desarrollo Urbano del DF, donde se convoco a académicos, ciudadanos y empresarios para hacer el trabajo previo, pero todavía no se termina.
Aispuro gestionó con diputados locales la aprobación de cuatro Programas Delegacionales de Desarrollo Urbano (PDDU), que tenían casi 10 años sin renovarse. El principal fue el de Tláhuac, donde se aprobó el cambio de uso de suelo para lo que será la línea 12 del Metro.