El jefe del Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, consideró necesario organizar una agenda pública que incluya como estrategia de desarrollo nacional, la educación y la salud.
En la Escuela de Administración Pública, el funcionario se refirió al agotamiento del modelo económico impulsado por Estados Unidos desde 1990, y aplicado en nuestro país, el cual ha tenido que ser corregido por el gobierno del presidente Barack Obama.
En el marco del foro denominado El agotamiento de un modelo de desarrollo, ¿hacia dónde va México?, el funcionario dijo que para resolver la debilidad crónica del Estado se tiene que pensar en un arreglo fiscal distinto, “porque vamos otra vez al arreglo fiscal a medias... una reforma fiscal insuficiente y, probablemente o muy seguramente, regresiva”.
El mandatario local se preguntó qué tiene que hacer el gobierno federal para promover el crecimiento, a lo que él mismo respondió: “Ocuparse de infraestructura, por ejemplo, de la educación”.
Comentó que México invierte menos en infraestructura que casi cualquier país de América Latina, ya que destina menos de 14% de su Producto Interno Bruto (PIB) a este rubro, mientras que el porcentaje de otras naciones es de 19%.
Ebrard destacó que aunque cuenta con enormes recursos naturales, ingresos petroleros no previstos en un lapso muy corto y una de las inversiones extranjeras más altas de América Latina, nuestro país tiene un crecimiento muy bajo, y su distribución del ingreso está cada vez peor.
Prevé Silva-Herzog caída aun mayor
En su exposición, Jesús Silva-Herzog Flores, ex titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, hizo un comparativo de la situación económica de México, entre 1982 y 2009, y destacó que por lo menos en los últimos 25 años se han logrado avances en la estabilidad macroeconómica y financiera del país, pero ya se prevé un decrecimiento de 8% en la economía, lo que representará la peor caída en la actividad económica desde 1932.
El también ex candidato priísta a la Jefatura de Gobierno local en el año 2000, señaló que en los últimos años se ha privilegiado la estabilidad financiera y el control a la inflación, y se ha olvidado el impulso al crecimiento y a la generación de empleos: “Se nos olvidó lo mero principal”.
Dado el crecimiento demográfico, México necesita crecer alrededor de 5% por año, y si esto no se consigue, dijo, habrá desempleo y éste generará un aumento de la economía informal, de la corriente migratoria hacia Estados Unidos, y de la inseguridad y violencia en las calles en general.
Consideró que el Estado debe recuperar su papel activo y promotor en el desarrollo para conseguir cambios en la economía.
Por su parte, Fausto Hernández Trillo, investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), comentó que no se deben reformar leyes, sino redefinir el rol del Estado.
“La sociedad tiene ya hoy en día una enfermedad que se llama fatiga de reforma y los resultados nada más no llegan”.
En tanto Rolando Cordera, miembro de la Junta de Gobierno de la UNAM, consideró indispensable el impulso de la política social para que el Estado se convierta en proveedor de los servicios básicos.