edith.martinez@eluniversal.com.mxJohana tiene problemas motores; Julio Antonio, síndrome de Down y Carlos, deficiencia mental. Todos ellos acuden a sus terapias de rehabilitación al Centro de Salud Doctor Galo Soberón y Parra, ubicado en la delegación Azcapotzalco, el único con atención integral a personas con discapacidad en el Distrito Federal.
En este centro, los médicos están capacitados para atender a las personas con capacidades diferentes; saben lenguaje de señas y expiden recetas en Braille.
Este modelo de atención será replicado en las 16 jurisdicciones sanitarias de la Secretaría de Salud local —una por delegación—, así lo informó el titular de esta dependencia, Armando Ahued. La intención es beneficiar a los capitalinos que padecen alguna discapacidad, dándoles accesibilidad a los servicios de salud adecuados para ellos.
De acuerdo con Darlene Rojas Olvera, encargada de despacho del DIF-DF, 23.8% de las familias de los derechohabientes de la seguridad social, que tienen alguna discapacidad, no llevan a los enfermos a rehabilitación. Además de que se enfrentan problemas como la falta de equipo de atención, andaderas y sillas de ruedas, lo que demuestra una desigualdad en este sector de la población.
Por ello, la intención del gobierno de la ciudad de México es crear accesibilidad para las personas con discapcidad y prevenir la discriminación de la que son objeto, mejorando su calidad de vida.
Armando Ahued también informó que el personal médico de las jurisdicciones sanitarias ya están preparados con el fin de atender a los discapacitados y extenderles su valoración médica para que tengan acceso a los programas públicos destinados para ellos.
Así como a la rehabilitación gratuita en el Centro de Salud Galo Soberón y las cinco Unidades de Rehabilitación del DIF del Distrito Federal, donde se cuenta con el equipo necesario para atender diferentes padecimientos. Con tres años en proceso de rehabilitación, Johana ha mejorado su motricidad. La pequeña de siete años es el orgullo de su madre, quien asegura que “el avance ha sido mucho” desde que inició sus terapias en el centro de salud. En cambio, la evolución de Julio Antonio, de nueve años, y con síndrome de Down, es lenta, aunque la atención que recibe de los especialistas “es muy buena”, asegura su madre Martha Bernal.
Para ella, la existencia de un centro de salud en donde las terapias sean gratuitas ha facilitado que su hijo continúe con el tratamiento, pues antes desfiló por diversas instituciones que debió abandonar por la falta de recursos.
Armando Ahued indicó que buscarán replicar también las áreas de rehabilitación en el resto de los centros de Salud de la ciudad para sumarse a las cinco Unidades de Rehabilitación que construye el DIF-DF.