finanzas@eluniversal.com.mxEl roce de las llantas con la superficie mojada de la pista ocasionó la ponchadura de los neumáticos del tren de aterrizaje, aseguró Aviacsa.
De acuerdo con el reporte de la inspección a la que se sometió la aerolínea, “la fuerte lluvia en la ciudad de México provocó encharcamientos en la pista de aterrizaje” y ocasionó el incidente.
La compañía señaló que la ponchadura registrada la tarde del jueves en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) obedeció al aterrizaje en condiciones de acuaplaneo, es normal que suceda este tipo de accidentes en esas condiciones, aseguró.
Detalló que en ningún momento el avión procedente de Tuxtla Gutiérrez salió de la pista durante el carreteo y confirmó que no hubo riesgo para los pasajeros.
Aviacsa apuntó que tras la inspección y el cambio de neumáticos la aeronave recibió la autorización de la Comandancia del AICM para reanudar sus operaciones.
El avión con matrícula XA-UCG regresó a operar a las 24 horas de ayer mismo, dijo la empresa.
Aviacsa registró el jueves, a las 17:15 horas, la ponchadura de las dos ruedas del tren de aterrizaje izquierdo en uno de sus aviones Boeing 737 cuando carreteaba la pista en dirección a una posición de contacto. La tripulación del vuelo 230 de Aviacsa recibió de la torre de control la autorización de aterrizaje, dijo.
Según la compañía, la tripulación informó que la pista estaba inundada en su primer tercio y mojada en el resto de la pista. “El roce de las llantas con una superficie mojada ocasiona una fricción excesiva o tallón, conocida como Tread Rubber Reversion, según el manual Aircraft Tire Care and Maintenance del fabricante”, explicó la aerolínea.
El tallón, apuntó, genera desde una quemadura en la superficie de la llanta hasta su ponchadura. Según la inspección realizada en el hangar uno de Aviacsa, una de las llantas afectadas había realizado 105 ciclos (aterrizajes y despegues) y la otra un total de 189.
Aviacsa aseguró que el límite que marca el fabricante es de 320 ciclos. “La inspección arrojó que las llantas no presentaban desgaste anormal en su cara frontal ni en los hombros laterales”, agregó. El acuaplaneo y su consecuente afectación a las llantas suele ocurrir en condiciones de lluvia intensa o hielo en la pista, dijo la empresa.