emilio.fernandez@eluniversal.com.mxVALLE DE CHALCO, Méx.— La autopista México-Puebla fue otra vez el escenario de su protesta. Un grupo de 300 padres de familia de la primaria Constitución de 1917 bloquearon durante dos horas la vialidad para exigir al gobierno del estado de México que destine recursos para la construcción de aulas, pues 14 de ellos están en riesgo de colapsarse y corren peligro mil 100 alumnos de los dos turnos.
Los tutores se concentraron desde las seis de la mañana en el plantel localizado en la calle Soto y Gama con la finalidad de impedir que se impartieran clases, ya que temen que los salones de clase se vengan abajo, como lo estableció un estudio de arquitectos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en días pasados.
Cansados de que las autoridades educativas del estado de México no les hagan caso, 200 de ellos decidieron cerrar el paso a la circulación vehicular en la autopista México-Puebla, a la altura de la avenida Cuauhtémoc, con la finalidad de presionar para que las autoridades les cumplan.
Reciben amenazas, acusan
Cerca de 100 se quedaron afuera del centro educativo para cerciorarse de que los directivos no abrieran sus puertas.
A la autopista, contó Pedro Ángeles Palma, presidente de la mesa directiva de la asociación de padres de familia de la escuela primaria, se presentó personal del Ministerio Público para amenazarlos de que iniciarían denuncias en su contra por cerrar vialidades y de que los iban a consignar. También acudió Jorge Sánchez, quien dijo ser funcionario de la Secretaría de Gobierno estatal sin mostrar identificación. “Nos dijo que nos quitáramos o no respondían”, recordó.
Elementos de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE) y de la Policía Federal también amenazaron con retirar por la fuerza a los tutores. El bloqueo provocó problemas a la circulación vehicular en la zona oriente.
Los tutores acusaron al gobierno mexiquense de poner en peligro la vida de sus hijos, pues sólo asignaron recursos para aplanar muros e impermeabilizar los salones de clase que presentan daños estructurales, según el dictamen de la UNAM que recomienda demoler 14 de los 20 que funcionan y construir nuevas aulas.
Los padres se retiraron luego de que el representante del gobierno estatal, Jorge Sánchez, les prometió que el próximo viernes se realizaría una reunión con funcionarios de la Secretaría de Educación estatal para analizar la situación.