emilio.fernandez@eluniversal.com.mxNEZAHUALCÓYOTL, Méx.— La casa de Mariana Martínez se convirtió en una extensión del río Churubusco. Las precipitaciones pluviales de la noche del martes y madrugada del miércoles incrementaron el caudal y uno de los brazos del afluente desparramó sus aguas en calles y viviendas de la colonia El Sol.
Una de esas casas afectadas fue la de Mariana Martínez, quien vive en la calle 40, que es la más cercana al río Churubusco que transporta las aguas residuales de un sector de la ciudad de México.
En su humilde vivienda se impregnó el olor fétido que se combinó con la lluvia que cayó durante varias horas en la zona oriente del valle de México.
“Ya estamos acostumbrados a inundarnos, todos los años se repite la misma historia. Es lo malo de vivir cerca del canal”, cuenta resignada.