VALLE DE CHALCO, Méx.— Padres de familia de la primaria Constitución de 1917, en la colonia Del Carmen, suspendieron las obras de aplanado que realizaban albañiles en algunos salones de clase porque exigen la demolición de 14 aulas que están en riesgo de derrumbarse, como lo reveló un estudio realizado por arquitectos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y avalado por la Facultad de Ingeniería.
Ayer, alrededor de 200 padres se presentaron al plantel localizado en la calle Soto y Gama con la finalidad de impedir que los trabajos de “ornato”, como los calificaron, continuaran pues advirtieron que esas medidas no garantizarán la seguridad de mil 100 alumnos que acuden al planten en sus dos turnos.
El análisis que llevaron a cabo los especialistas de la UNAM inició en noviembre de 2008 y que terminó hace en días pasados, determinó que 14 de los 20 salones de clases tienen severos daños. Además, los especialistas recomendaron derribar los cimientos ya que debido al suelo arcilloso podrían poner en riesgo a los estudiantes.
El lunes pasado los tutores se reunieron con autoridades del plantel y con personal de la Secretaría de Educación del estado de México para mostrarles el dictamen que en días pasados mostraron especialistas. Sin embargo, los resultados de la UNAM fueron cuestionados por los funcionarios Horacio Echaniz Verdura, quien se identificó como auxiliar del departamento de Educación de Amecameca; Jorge Sánchez, de la Secretraría de Gobierno estatal, y por el arquitecto Valdés, encargado de la obra de aplanado de muros, contó Pedro Ángeles Palma, presidente de la mesa directiva de la asociación de padres de familia del plantel.
Los funcionarios también se comprometieron a realizar un nuevo peritaje que será entregado el viernes a los padres de familia.
Ángeles Palma también aseguró que los representantes del gobierno mexiquense los intimidaron y les advirtieron que los meterán a la cárcel porque el jueves pasado 20 de ellos bloquearon la autopista México-Puebla durante dos horas para exigir que la Secretaría de Educación destine recursos para la demolición de las aulas y para la construcción de nuevas unidades educativas.