En la delegación Gustavo A. Madero la complacencia del gobierno del Distrito Federal y el apoyo al candidato perredista a la jefatura delegacional, Víctor Hugo Lobo, están a todo lo que da.
En la esquina de la avenida Noé casi con Ferrocarril Hidalgo, colonia Guadalupe Tepeyac, se reúnen sin permiso de la Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi) al menos medio centenar de taxis a lo largo de dos cuadras. Ahí se estacionan hasta en doble fila, pasan lista, entregan cuotas y cuentas, desayunan y hasta matan el tiempo, desde hace más de un año.
Algunas de estas unidades llevan placas del estado de México. Además, todavía circulan pintadas de blanco y rojo, y otras no portan los rótulos que pide la ley, desobedeciendo la orden que dio la Secretaría de Transportes de adoptar la cromática oficial —candy y solid gold— a más tardar el 15 de junio.
Sin embargo, y a decir de los propios taxistas, hasta ahora ninguno ha sido remitido al corralón, contrario a lo que aseguraron el mismo secretario, Armando Quintero, y el jefe de gobierno, Marcelo Ebrard, en días pasados. Por si fuera poco, estas unidades llevan en sus puertas y cofres calcomanías con imágenes alusivas al gobierno capitalino como el Palacio de Bellas Artes, jóvenes sonriendo y otros andando en patineta. “Ciudad de México, llena de vida”, dicen.
Luis Enrique Ruiz, uno de los taxistas, comentó que esas calcomanías se las repartió “uno de los supervisores” del Grupo Pumas, como se llama su organización. “Nos dieron un bonche, pero aquí se la pone el que quiere, no es obligación”.
Reconoció que esas calcomanías les han servido para conseguir más pasajeros:
“Nos metemos al Centro, nos ven y se suben, nos tienen confianza, piensan que hasta somos de los turísticos”. Otros taxistas —que pidieron omitir su nombre por temor a represalias— dicen que los conductores ya “tienen una clave que les dieron las autoridades para que no los paren ni los lleven al corralón”.
Las estampas en sus medallones los identifican: Grupo Búfalo, Águila, Pumas, Murciélago, Cobras. Otros llevan también números en las puertas —distintos a los de su placa— y hasta tarjetones rosas en la parte de atrás.
Los choferes negaron pertenecer a algún partido político. No obstante, algunos de ellos portan en sus vidrios calcomanías del candidato a jefe delegacional por el PRD, Víctor Hugo Lobo.
La foto del candidato es la misma que luce en al menos tres enormes mantas que cuelgan de las esquinas que rodean esa “base”, incluyendo una que pende del techo de la casa frente a donde se estacionan los taxis. Y mientras las patrullas del sector Tepeyac, la “policía de proximidad”, rondan esa avenida y hasta saludan a los taxistas, esta situación ya generó molestias en los vecinos, pues agravan el tránsito ya de por sí afectado por varios tráilers estacionados. Además, habitantes de la zona denunciaron que en ocasiones los taxis bloquean las entradas a sus casas, y que los conductores dejan basura y botellas llenas de orines afuera de las viviendas.
A los que no les molesta es a los del restaurante de hamburguesas, cuyos cajones de estacionamiento son ocupados por los taxistas para lavar los autos: “No nos molestan, además, vienen a consumir, por eso no les podemos decir que se quiten”, contó el encargado de la tienda.