NEZAHUALCÓYOTL, Méx.— El fin de semana pasado, el gobierno del municipio clausuró 10 giros negros que operaban sin las medidas de seguridad adecuadas y que ponían en peligro a los asistentes. En los últimos 33 meses, el ayuntamiento ha cerrado 200 antros que violaban las normas de seguridad.
El presidente municipal suplente, Armando Soto Espino, indicó que entre los establecimientos en los que se suspendieron actividades en el centro del municipio están El Búnker, en el número 580 de la avenida Carmelo Pérez; La Costeña, situado en el 574 de esa misma vialidad; La Luna, en Bordo Xochiaca esquina con la calle Chiapanecas; y Coco’s Bar, en la avenida Chimalhuacán 384.
Además, El Miche, en avenida Sor Juana 575; El Tauro, en avenida Vicente Villada 893; El Triunfo, ubicado en Siete Leguas 161, todos ellos de la colonia Benito Juárez, y La Casa del Patrón, en avenida Vicente Villada 146, colonia Vicente Villada.
En tanto, en la zona norte se clausuró The Cat, situado en Bosques de Asia esquina Bosques de Arabia, de la colonia Bosques de Aragón, y el Blue Dragón, en avenida Central 76, colonia Impulsora.
El edil señaló que en los operativos participaron elementos de Seguridad Pública municipal, así como personal de las áreas de Reglamentos y Protección Civil, quienes al realizar la inspección encontraron que los establecimientos no contaban con la documentación necesaria para acreditar su funcionamiento legal.
Propietarios no respetan sellos
El alcalde de Nezahualcóyotl aseguró que las instalaciones no cumplían con las normas mínimas de seguridad, lo que ponía en riesgo la integridad física de las personas que acudían a esos sitios.
Las clausuras de estos lugares, destacó Espino Soto, se deben a que los padres de familia y autoridades educativas han denunciado su ilegal funcionamiento.
El alcalde Armando Soto recordó que el ayuntamiento ha exigido al gobierno del estado de México medidas más severas en contra de los propietarios de los giros negros, a quienes se ha sorprendido vendiendo bebidas alcohólicas a menores de edad.
A pesar de las clausuras, afirmó el edil, la mayoría de los dueños de los establecimientos quitan los sellos no obstante que esta acción está tipificada como delito. Sin embargo, la Procuraduría de Justicia mexiquense no ha actuado en contra de ellos.