La antigüedad de las tuberías que abastecen y distribuyen el agua a la ciudad de México, sumada al consumo irresponsable del líquido, ocasiona la pérdida de 70% del agua, proveniente de las distintas fuentes de abastecimiento.
El presidente de la Asociación Mexicana de Empresas del Ramo de Instalaciones para la Construcción (Americ), José Cantú, afirmó que el mal estado de las tuberías provoca fugas del líquido, que aunadas a instalaciones hidrosanitarias deficientes, han llevado a la ciudad a una crisis sin precedente.
Para él, la red hidráulica de la ciudad de México está sostenida “sobre alfileres”, con lo que se eleva el riesgo de un colapso en la infraestructura.
Muestra de ello son los paros y recortes en el suministro del líquido proveniente de las siete presas que integran el Sistema Cutzamala.
Estimó que para solucionar el problema se requieren 50 mil millones de pesos para mejorar la infraestructura, que se encuentra rezagada por lo menos 60 años.
Esta cantidad debiera invertirse tanto en la distribución de agua potable como en la recuperación del líquido pluvial que se va al drenaje.
Además, exhortó a los gobiernos a legislar para crear una norma que regule y modernice las instalaciones hidráulicas de los domicilios, con lo que, aseguró, la gente podría ahorrar hasta 30% del líquido que consume. (Edith Martínez)