TEXCOCO, Méx.— A don Javier lo desahuciaron. “No hay nada que podamos hacer por usted”, le dijeron los doctores del Instituto Nacional de Cardiología. Angina de pecho y las arterias coronarias obstruidas en más de 70%, lo pusieron al borde de la muerte.
No se podía mover y llegó en silla de ruedas al consultorio naturista de la Universidad Autónoma de Chapingo (UACh) a ver si podían hacer algo por él.
Una última esperanza se abría para don Javier que tenía 54 años de edad entonces. Se enteró de que investigadores de la institución agrícola más importante de América Latina habían descubierto una planta que hacía milagros con pacientes con enfermedades como la que él padecía.
Y don Javier necesitaba eso, un milagro para poder vivir. La Yerba del Sapo era su única opción. Cuando sus niveles de colesterol registraron 332 puntos y los triglicéridos estaban muy elevados inició el tratamiento sugerido por los investigadores de Chapingo que consistió además de la Yerba del Sapo en eliminar de su dieta, entre otros alimentos, carnes rojas, grasas, refrescos y productos lácteos. Un año después, su nivel de colesterol se redujo a 222 puntos y los triglicéridos también disminuyeron de manera significativa. Presentaba una mejoría de 60% y un nuevo electrocardiograma realizado ya no detectaba la angina de pecho, por lo que lo habían desahuciado en Cardiología.
Empezó una nueva vida.
En la clínica Gabriel Mancera del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) hicieron el seguimiento durante 13 meses de un paciente que fue diagnosticado con arteriosclerosis y que tomó durante ese periodo la Yerba del Sapo de la UACh.
El paciente fue evaluado a través del sistema Dópler Dúplex Carotideo Bilateral. Al iniciar el tratamiento presentaba un porcentaje de obstrucción de la carótida izquierda de 27%, 13 meses después el porcentaje de obstrucción fue de 0%. La carótida derecha registró un porcentaje de obstrucción de 56%, pero 13 meses después tuvo 20% de obstrucción. El enfermo no hizo dieta, sólo tomó la Yerba del Sapo durante ese periodo.
El descubrimiento
Los especialistas del Programa Universitario de Plantas Medicinales de la UACh, encabezados por Érick Estrada Lugo, iniciaron hace más de 30 años un proyecto para disminuir las muertes provocadas por enfermedades cardiacas y circulatorias en México.
En el norte de Guanajuato encontraron en forma silvestre a la Yerba del Sapo que tenía propiedades para disminuir los índices de colesterol en el cuerpo humano. Luego de modificarla genéticamente en los laboratorios de Chapingo, los investigadores hallaron que además de combatir el exceso de colesterol tiene otras bondades.
Disminuye triglicéridos, ácido úrico, piedras en hígado y riñón, arteriosclerosis, hipertensión arterial, cardiopatías, embolias, trombosis, impotencia, problemas de la próstata, angina de pecho e infartos cardiacos o cerebrales, y es un poderoso auxiliar en el tratamiento de diabetes, artritis, asma, cáncer, várices y otras enfermedades crónicodegenerativas.
Otra característica descubierta de la Eryngium heterophyllum, nombre científico de la Yerba del Sapo, es que en 100 gramos concentra 12% de proteína —similar al huevo— lo que la convierte, además, en un suplemento alimenticio.
La Yerba del Sapo es el único medicamento a nivel mundial que elimina por completo el colesterol en el cuerpo humano. Desde 1992, año en el que empezaron los tratamientos en humanos, más de 34 mil personas han probado la Yerba del Sapo con resultados positivos para su salud.
Muchos de ellos, recordó Érick Estrada, fueron desahuciados por instituciones de salud pública en el país y buscaron en Chapingo una última oportunidad de vida que consiguió la mayoría.
Los estudios efectuados en la institución agrícola en pacientes con diabetes, insulino-dependientes, revelaron que después de consumir la Yerba del Sapo requirieron menor insulina para controlar los niveles de glucosa. Eso significa que se reduce la resistencia a la insulina cuando disminuyen los niveles de colesterol, indican los resultados.
Los investigadores proponen que para el control de la diabetes se deben considerar los niveles de colesterol del paciente, en especial si ha consumido colesterol oxidado.
Plantean una prueba de tres meses consumiendo las fórmulas desarrolladas por los académicos de Chapingo para garantizar la limpieza de los receptores de insulina.
A raíz del éxito de la yerba surgieron en el mercado muchas versiones pirata que ofrecen los mismos resultados, pero la única que garantiza al enfermo que su salud mejore, es la que se distribuye en las instalaciones de la institución ubicada en Texcoco donde se consulta al paciente de manera gratuita, aseguró Estrada Lugo.
También, en la Unidad de Congresos del Centro Médico Siglo XXI se vende el producto, ahí no se ofrecen consultas, sólo en Chapingo. Estrada explicó que un laboratorio transnacional ofreció comprar la fórmula de la a la UACh, pero él se negó porque los empresarios pretendían comercializar el frasco de 240 gramos en 600 pesos, mientras en Chapingo se vende en 80 pesos.“La idea es ayudar a curar a la gente, no lucrar con su enfermedad”, dijo. Datos de la Secretaría de Salud establecen que al término del siglo XX una persona moría cada siete minutos debido a padecimientos cardiacos y circulatorios.