La situación de los reclusorios capitalinos enfrentó ayer a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) con autoridades del Sistema Penitenciario local.
El presidente de la comisión, Emilio Álvarez Icaza, advirtió que se requieren medidas urgentes para evitar una problemática de mayores dimensiones en las prisiones locales; sin embargo, la encargada de los reclusorios, Celina Oseguera, dijo estar satisfecha con su labor.
Desde el 28 de abril, las visitas a los reclusorios se redujeron, y ello generó cinco motines en un lapso de 19 días por falta de comida, que es llevada por los familiares de los internos.
Imágenes periodísticas captaron que internos del Reclusorio Sur fueron sometidos en el último de esos disturbios, acontecido antier, con uso de perros y gases lacrimógenos, además de que fueron desnudados, lo cual la CDHDF calificó como tratos crueles, inhumanos y degradantes, e incluso de posible tortura.
La situación generó que la mañana de ayer el jefe de Gobierno del DF (GDF), Marcelo Ebrard, pidiera una reunión con el ombudsman, quien indicó que por esa situación se podría emitir una recomendación.
El ombudsman capitalino dijo que en las últimas tres semanas, desde que se comenzó con la contingencia por el brote de influenza tipo AH1N1, se han iniciado 23 investigaciones de oficio por violaciones de derechos humanos a personas en reclusión, que van desde torturas a una interna, hasta la falta de alimento y la omisión de información a los familiares de los mismos sobre la suspensión de las visitas. “A partir de la nueva administración en los reclusorios se ha dado una serie de situaciones que la comisión considera con preocupación”, aseguró.
De igual manera, calificó de preocupante que el director de Derechos Humanos del sistema, Miguel Rivera Villa, negara la dimensión del problema y la existencia de lesionados.
Hay comida suficiente, aseguran
La tarde de ayer, en la misma sede del GDF, Celina Oseguera dio una conferencia sobre los hechos ocurridos durante el motín, en el que, dijo, hubo no 18 sino 51 heridos, cinco de ellos trasladados al hospital de Xoco. Además, otros fueron atendidos en la enfermería de la prisión, y 18 custodios resultaron heridos, uno de ellos con un arma punzocortante.
Mencionó que usaron “los procedimientos establecidos” para controlar el motín, a través de gas lacrimógeno y el retiro de ropa de 33 reos, “para asegurar que no ocultaran objetos con los cuales pudieran autoagredirse o agredir a otros”. Y aunque, según la CDHDF, los disturbios fueron por la falta de comida, la subsecretaria dijo que “la comida es suficiente y de calidad”, e incluso aseguró que ella misma come de ella. La funcionaria que se dijo apoyada por el gobierno del DF, aceptó el reto de invitar a los reporteros a probar esa comida y a recorrer el Reclusorio Sur, donde aseguró que desmanteló dormitorios con privilegios.