El gobierno capitalino informó que 200 escuelas del Distrito Federal carecen de agua para el regreso a clases, pero se comprometió a abastecerlas durante este fin de semana para que puedan contar con el líquido y acatar las medidas sanitarias impuestas para evitar el contagio del virus de la influenza humana AH1N1.
El secretario de Educación de del DF, Axel Didriksson, también señaló que los planteles que carecen de agua se ubican, principalmente, en las zonas altas de la metrópoli como el Ajusco, en la delegación Tlalpan, Cuautepec en la Gustavo A. Madero e Iztapalapa.
Esta cifra responde a los 146 planteles que reportó en días pasados la Secretaría de Educación Pública y el resto son escuelas que reportaron el déficit del líquido al número telefónico que abrió el Sistema de Aguas de la Ciudad de México para atender este problema.
Como parte de la solución, se llenarán tinacos y cisternas de las escuelas durante el tiempo que dure interrumpido el servicio de agua.
El funcionario señaló que a partir del lunes 11 de mayo, fecha en la que regresan los niños a las aulas del nivel de educación básica, se repartirán un millón 200 mil kits de limpieza que incluyen, un folleto informativo sobre la influenza, jabón, un sobre de gel antibacterial y un cubrebocas.
Con ello, buscarán garantizar la higiene recomendada para evitar el contagio del virus.
En tanto, este fin de semana, padres de familia y profesores, ayudados por personal de las delegaciones y la Secretaría de Obras, realizaron mantenimiento “profundo” en diversas escuelas.
Una de ellas fue la secundaria técnica 78, Doctor Enrique Arteaga Luna, en Azcapotzalco, en donde los titulares de las secretarías de Obras y Educación del DF, Jorge Arganis y Axel Didriksson, respectivamente, acudieron a supervisar los trabajos.
El gobierno capitalino atenderá a mil 579 escuelas en cuestiones de mantenimiento del exterior y los baños, mientras que los padres colaborarán con la limpieza del mobiliario.
Participar en esta labor da mayor tranquilidad a los tutores de los niños de primarias y secundarias, pues “así uno sabe que van a llegar a un lugar limpio, dijo Teresa Contreras, quien desde las 09:00 horas llegó al plantel en el que estudia su hijo para ayudar con la limpieza.
Con ella, un grupo de 15 padres de familia limpiaron con cloro mesas, sillas, paredes y ventanas para desinfectar y reducir el riesgo de contagio de la influenza humana.