rebeca.jimenez@eluniversal.com.mxEl pulque, las cazuelas con arroz, mole y carnitas, la música e incluso la cruz con flores, quedaron en el olvido en las grandes obras de construcción como el Viaducto Elevado y los edificios del “Manhattan” mexiquense en Huixquilucan, donde ni los albañiles ni los mazahuacholoskatopunk —los jóvenes indígenas que llegan a trabajar a las construcciones del valle de México— fueron festejados.
Más aún, en la construcción de Luna Park, un complejo comercial que construye el Grupo Carso en Cuautitlán Izcalli, la muerte del albañil Rodrigo Piña Bajón y las lesiones que sufrieron tres de sus compañeros, en la víspera del Día de la Santa Cruz, desalentaron cualquier festejo.
La movilización de ambulancias en torno a la construcción del complejo comercial e inmobiliario, que se ubica en la esquina de la avenida Primero de Mayo, frente al palacio municipal de Cuautitlán Izcalli, hizo correr el rumor de que cuatro albañiles habían fallecido; sin embargo, el gobierno local sólo confirmó la muerte de Rodrigo Piña, de 42 años, quien al parecer murió en el interior de la ambulancia 254 de la Cruz Roja, tras caer de una altura de siete niveles, accidente que no llamó la atención de la Procuraduría mexiquense, quien 24 horas después del siniestro no tenía reporte oficial del mismo.
La construcción del Viaducto Elevado, una de las obras más grandes del valle de México, prácticamente ignoró a sus cientos de “trabajadores de la cuchara” y de tornos gigantes, pues a lo largo de los 4.5 kilómetros de su primera etapa, en Periférico Norte, no se colocó una sola cruz con flores, como parte de los festejos del día del albañil.
Las labores de excavación y montaje de columnas, trabes y tabletas de concreto, son prácticamente nocturnas y no se suspendieron como parte de la contingencia, pero los ingenieros y constructores sí terminaron con los festejos del Día del Albañil.
En el llamado “Manhattan” mexiquense, donde laboran más de 10 mil albañiles en la construcción de edificios, ayer tampoco hubo festejo para los trabajadores de la cuchara.
Los mazahuacholoskatopunk tampoco pudieron festejar este 3 de mayo, en los salones en que se reúnen todos los domingos a tomar cerveza y escuchar música, pues por la contingencia de influenza, esos galerones permanecieron cerrados.