TOLUCA, Méx.— Las actividades productivas en el estado de México se encuentran semiparalizadas a consecuencia de la epidemia de la influenza, lo que está dejando pérdidas diarias por aproximadamente 600 millones de pesos en los sectores comercial, turístico y restaurantero, señalan informes internos de la Secretaría de Desarrollo Económico.
El reporte indica que en la actividad económica en los tres sectores se ha desplomado en 70%, mientras que los representantes de las ocho cámaras regionales de la entidad, Ricardo Ortiz, de la Canaco-Toluca, y Marco Antonio González, del Consejo Coordinador Empresarial, aseguraron que la caída en la actividad económica es realmente de 80%.
Ambos coincidieron en que en restaurantes, cadenas de comida rápida, lonjas, hoteles, cocinas económicas, boutiques, zapaterías, papelerías, tlapalerías, bares e incluso gimnasios, la operatividad es apenas de 20%.
Destacaron que si se alarga la contingencia sanitaria, las consecuencias serán catastróficas pues estarían en riesgo cientos de empleos.
Reconocieron que la situación más aguda se concentra en el valle de México, pero también en Toluca, donde la Canaco reporta un retroceso generalizado en las actividades comerciales del centro de la ciudad.
De los 125 municipios, Metepec y Ecatepec ya suspendieron la actividad comercial. El primer municipio totalmente, mientras que el segundo anunció que a partir de hoy deberán cerrar restaurantes, bares, cantinas, centros botaneros, centros cerveceros, discotecas, centros nocturnos, billares, boliches, video-bares, pistas de baile, cafés-cantantes, salones de fiestas, de baile y establecimientos o puestos provisionales ubicados en ferias, palenques, bailes, entre otros establecimientos.
Los dirigentes revelaron que en el resto de los 123 municipios, incluidos los de la zona metropolitana, la actividad económica sigue abierta al público, no obstante que la afluencia de compradores y comensales ha retrocedido de forma preocupante. Al respecto, el gobernador Enrique Peña Nieto, rechazó que en la entidad sea necesario, como en el DF, restringir aún más las actividades comerciales, y consideró que “no tiene caso” paralizar la economía en todo el territorio.