juan.barrera@eluniversal.com.mxTULTITLÁN, Méx.— Fueron suspendidos los trabajos de retiro de material tóxico de la ex empresa Cromatos de México, ubicada en Lechería, en donde un sarcófago de concreto almacena 75 mil toneladas de cromo hexavalente, por lo que colonos advirtieron que las tolvaneras pueden expandir el contaminante y durante la temporada de lluvia aumenta la posibilidad de que se filtre al subsuelo.
Luis Rodríguez Figueroa, habitante de Lechería, destacó que existe preocupación de los vecinos debido a había iniciado la segunda fase del saneamiento de la ex fábrica Cromatos de México, cuyos trabajos fueron suspendidos sin notificar a la población, por lo que sólo retiraron cerca de 30% del cromo hexavalente contenido en el sarcófago tóxico. Agregó que a finales de noviembre de 2008 salieron los últimos camiones cargados con cromo hexavalente, por lo que desde entonces los trabajos están suspendidos, aunque quedó descubierto parte del sarcófago tóxico, lo que representa riesgos para la ciudadanía, toda vez que sólo se cubrió el confinamiento con una capa de tepetate.
Rodríguez Figueroa indicó que las tolvaneras pueden expandir el cromohexavalente por Lechería y durante la época de lluvia podría agravarse la filtración del contaminante a los mantos freáticos, ya que en la parte donde realizaron los trabajos quitaron la tapa de asfalto del sarcófago.
En tanto, el gobierno de Tultitlán compró la vivienda ubicada junto al sarcófago tóxico, en calle Cerrada de Reforma, habitada desde hace más de 40 años, incluso antes de que llegara Cromatos a Lechería, con lo que se eliminó el último obstáculo para sanear totalmente el predio afectado por la contaminación. Asimismo, Manuela Ríos viuda de Salmerón, quien desde 1972 lucha por la salida de dicha empresa de su comunidad, destacó que los pobladores de San Francisco del Rincón, Guanajuato, enfrentan un problema similar o más grave que el de Lechería, ya que ese poblado alberga 400 mil toneladas de productos químicos contaminantes.
Doña Manuela indicó que en días pasados el gobernador de Guanajuato informó que su entidad estaba limpia de contaminación, por lo que puede recibir sin problema a la nueva refinería que construirá el gobierno federal.
Agregó que enviará un escrito al gobierno de Guanajuato para advertir que tienen el problema de la empresa Química Central, asentada desde hace 38 años en San Francisco del Rincón y que ha sido señalada públicamente como generadora de problemas graves de contaminación.