TOLUCA, Méx.— La fiscal de Homicidios Dolosos contra Mujeres de la Procuraduría de Justicia local, Adriana Cabrera, aseguró que se trabaja “duramente” para resolver los asesinatos de 605 mexiquenses cometidos en menos de cuatro años.
De esos crímenes —212 entre el año 2000 y 2004 fueron excluidos de las estadísticas de la Procuraduría—, sólo 58 responsables han sido sentenciados, y 57 casos permanecen como mujeres “no identificadas”, pues sus cuerpos fueron desmembrados.
En el caso de las víctimas —mujeres jóvenes en su gran mayoría— que han sido identificadas, no hay avances en las pesquisas, como ocurre en el caso de la niña Fátima Popoca, que a casi un año de que sus restos aparecieron en varios puntos de la capital, no se ha detenido a ningún responsable.
En este caso, el propio subprocurador de Toluca, Alejandro Carmona, informó en septiembre pasado de un “gran avance” en las investigaciones, mientras que la fiscal Cabrera señaló lo mismo el pasado viernes.
En lo que va de este año se lleva un registro de 25 feminicidios; siete se han registrado en Cuautitlán Izcalli, cinco en Nezahualcóyotl, cuatro en Tlalnepantla y Amecameca, dos en Ecatepec, y uno en Toluca, Atlacomulco, Ixtapan de la Sal, Texcoco y Valle de Bravo.
En relación con el mismo periodo del año pasado, cuando ya se llevaban 26 homicidios, la fiscal asegura que hay una disminución para este arranque de año de 3.85%.
En el caso de las “muertas mexiquenses”, las víctimas son tanto madres de familia como estudiantes, jóvenes trabajadoras, niñas, adolescentes y hasta bebés cuya característica en su gran mayoría es que provienen de hogares desintegrados, de escasos recursos y con historiales de violencia.
La fiscal aseguró que en 45% de los casos documentados, los victimarios o asesinos son las propias parejas.