monica.archundia@eluniversal.com.mxAbordar un taxi solas aún causa temor a las mujeres. Paola prefiere esperar el microbús o llamar a un familiar para que la recoja, que viajar con un desconocido que podría convertirse en su agresor.
Su miedo no es infundado. Martha Lucía Mícher, directora del Instituto de las Mujeres del Distrito Federal (Inmujeres-DF), asegura que un alto porcentaje de violaciones ocurren en estas unidades de transporte, pero declina dar cifras “para no alarmar de más”.
Medidas como mantener arriba los seguros del vehículo, que el tarjetón del conductor aumente de tamaño y tener un registro de sus características físicas y datos personales, son algunas medidas que estudia el gobierno de la ciudad.
Falta por determinar si tendrá que modificar la Ley de Transporte del DF o será a través de un acuerdo del jefe del Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, como se aplque mayor rigor a los propietarios de taxis.
Leticia Bonifaz, consejera Jurídica y de Servicios Legales del gobierno, afirma que podría haber un acuerdo del jefe de Gobierno y no necesariamente una modificación a la ley vigente.
Según Mícher la intención es asegurar que los choferes de los ruleteros se encuentren absolutamente controlados por la autoridad: “Queremos tener seguridad de que el taxi es vigilado y hay controles sobre él”.
Por ello se ha planteado que haya tarjetones de gran tamaño que puedan ser leídos sin problema por las usuarias y facilite identificar el nombre del conductor y las placas del carro.
También es necesario que la autoridad tenga un registro preciso de las características de cada chofer de taxi e incluso señas particulares, como lunares o cicatrices y el tipo de cabello.
La directora del Inmujeres-Distrito Federal asegura que lo que recuerdan con mayor facilidad las víctimas de abuso sexual cuando se les preguntan las señas de su agresor son este tipo de cosas, que no aparecen en ningún registro vehicular.
También se ha sugerido que los taxis estén registrados en los módulos de seguridad ciudadana en las colonias para que al abordarlos las mujeres se sientan seguras.
Algo que asusta a las mujeres como Paola es que al abordar un taxi, los seguros se activan de manera automática.