Lorenza Sánchez Maximino y su hija Edith Sánchez Maximino reconocieron que maltrataban a los niños rescatados el miércoles pasado por policías judiciales, “por portarse mal y no hacer la tarea”.
Ellas junto con Lorenza Sánchez Maximino —del mismo nombre que su madre— y Antonio Pérez Madrid —yerno— podrían alcanzar más de 16 años de prisión; las dos primeras por lesiones y violencia intrafamiliar, y los dos últimos por omisión.
Sin embargo, el subprocurador de Averiguaciones Previas Desconcentradas, Genaro Vázquez, no descartó que se les impute privación de la libertad por mantener dentro de una cisterna en obra negra a uno de los niños, de seis años.
También se indaga el tipo de lesiones, pues presentan quemaduras de segundo y tercer grado en sus cuerpos.
El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Emilio Álvarez Icaza, calificó de indignante este hecho, y llamó a los padres de familia a no educar a golpes.
Los hermanitos ahora se encuentran en el Hospital de Tacubaya, donde los reportan con quemaduras de segundo y tercer grado en cara, piernas, brazos y glúteos.
Además presentan un cuadro severo de desnutrición; la niña es la más afectada, informó la Secretaría de Salud.
Los niños fueron rescatados el pasado miércoles, cuando una vecina observó la situación de los niños y buscó a la Policía Judicial.
Cuando los agentes llegaron, encontraron a Alfonso atado de pies y manos, y amordazado.
El niño tenía una hora de haber sido metido en ese frío lugar.
La foto que se dio a conocer sobre el pequeño, fue tomada por un judicial que llegó al lote 143 de la calle Cerro de San Buena Aventura, en la colonia Tlalmille, en Tlalpan. En esa casa vivían Lorenza y Edith, quienes estaban al cuidado de los niños, luego de que sus abuelos maternos los llevaran a casa de los paternos.
Su padre, Miguel Sánchez Apolonio, murió a consecuencia de alcoholismo, y su madre, Rosa Arana, los abandonó. Ambos se habrían conocido en un bar, indicó el fiscal de Tlalpan, Juan Carlos Rincón Sánchez.
Los cuatro detenidos se encuentran en la Fiscalía de Asuntos del Menor, y hoy serán consignados ante un juez.
En tanto, un equipo de especialistas, entre ellos una paidosicóloga, se acercarán a los niños para que a través de juegos y muñecos anatómicos indiquen quiénes los agredían.
Además, policías judiciales recibieron la orden de elaborar un informe sobre el modo de vida que llevaban los acusados, quienes han mostrado una doble cara ante las autoridades judiciales.
“Nos llama la atención que en el Ministerio Público se portaron muy amables, saludaban y pedían autorización para todo, como para sentarse”, narró el fiscal en Tlalpan.