He leído sus comentarios sobre el transporte público, algunos tienen la razón y otros de plano no.
Ustedes no saben lo quesignifica ser un chofer de estas unidades, al igual que yo cuando no trabajaba en esto.
Hace un año busqué trabajo en los centros comerciales, en todos lados y como no tengo la preparatoria terminada pues nadie me aceptaba.
Entonces busqué una oportunidad en la ruta 36, yo tengo una combi y entré a trabajar; nunca me imaginé la forma de trabajo como conductor de transporte público, les voy a decir por qué. Yo me preguntaba: por qué van tan rápido, por qué son groseros, por qué se pelean el pasaje, por qué si a un usuario le faltan 50 centavos, el chofer les cobra, por qué a cada rato se descomponen, por qué son chatarras, y si le sigo no termino; bueno, pues les voy a decir lo que uno sí sufren y les cuento un día de chofer de ruta.
A causa de la obra hago dos vueltas redondas, de las cuatro a las nueve de la mañana; me formo en la base de Chopos y a esa hora salgo como a la una de la tarde, me hago como tres horas de base, bueno, en el día son como cuatro vueltas, cuando me voy a trabajar hago mucho tiempo al igual que mis compañeros, nos atoramos en la federal porque ya hubo choques y estamos atorados por eso no hay camionetas de San Buena a La Paz.
1. ¿Por qué corremos o por qué excedemos la velocidad? Para ganarle al tiempo y regresar a la base. Además, para que otro compañero no nos deje atrás.
2. ¿Por qué somos groseros? Porque ustedes como pasaje nos dicen cuando estamos en marcha: “Aquí bajo”... No nos dicen con anticipación, se enojan porque no avanzamos, quieren que los bajemos en donde ustedes quieren... Malo que vamos despacio y malo que vamos rápido, pues a mí me hacen enojar.
3. ¿Por qué peleamos el pasaje y les cobramos lo que falta? Porque algunos trabajan las camionetas; sólo son choferes y otros son dueños de las camionetas, pues para tener más dinero. Nosotros no tenemos seguro ni ISSSTE para nuestra familia, que se nos enferma la esposa o los hijos, la comida, gastos en las escuelas, vestido y calzado, la casa, renta, luz, predio, teléfono, etcétera. Sacar la mensualidad de la ruta, para las checadas del paradero, de Chopos o en la cuarta, y son dos turnos en la mañana y en la tarde.
Las checadas son todos los días y hay de a cinco pesos y otros que tenemos que dar 10, aparte diario tres pesos del baño que utilizamos en La Paz, y los baños son otra cuota en la base de la cuarta; pagar una tarjeta de acceso a La Paz para que podamos cargar, y otras cositas más.
Cada semana la cuenta diaria de la unidad que se trabaja, al dueño de la camioneta si es grande hay que darle diario hasta 400 pesos y las combis 250; y hay compañeros que se mueren de hambre con tal de no comprarse comida o agua para no desfalcarse.
Nosotros nos malpasamos en la comida, muchos no comen, muchos se aguantan.
4. ¿Por qué se descomponen las unidades? Porque son máquinas que se trabajan día y noche, descansan cuando no circulan, o cuando esperan su turno. Se descomponen por la “friega”, o hay a veces que se nos acaba la gasolina porque no tenemos tiempo. Hay algunas camionetas, que se quedan tiradas por gas. Aparte de los gastos, hay que invertir en cambio de aceite, filtros, bujías, ajuste, llantas, verificaciones y tenencias.
5. ¿Chatarras? Pues no hay más dinero para pintarlas o echarles una manita de gato. Si nosotros no trabajamos un día, la verdad no hay para comer con la familia.
Nosotros vivimos al día, no cobramos como ustedes a la semana o a la quincena, no recibimos vales el fin de mes, no recibimos aguinaldo, no recibimos prestaciones, no recibimos utilidades, no tenemos asegurados a nuestros hijos y a nuestras esposas en hospitales del Seguro Social o ISSSTE, por eso les cobramos si les faltan que los 50 centavos o el peso, y tal vez como hay veces que me gritan “muerto de hambre” porque les cobro esos 50 centavos, pues efectivamente, soy muerto de hambre, pero tengo este trabajo honrado para mí y hay a veces que el poco dinero que llevo a su pobre casa es para la comida de mis hijos y en particular para mí, qué bueno que al menos cuento con este trabajo, hay compañeros que la verdad pagamos justos por pecadores. Sí hay buenos choferes como hay malos choferes, efectivamente puercos que no limpian su camioneta, pues hay a veces que acabamos tan cansados que preferimos dormir que limpiarlas.
Me despido, que Dios los cuide.