TOLUCA, Méx.— No obstante que las quejas de violencia doméstica van en aumento, se estima que de cada 10 mujeres que denuncian a sus agresores ante el Ministerio Público, entre seis y ocho se retractan por miedo a represalias, baja autoestima e insuficiencia de recursos para seguir adelante o sostener a sus hijos.
Según el Consejo Estatal de la Mujer (Cemem) y el DIF de Ecatepec, donde se presenta el más alto número de mujeres violentadas, entre 60% y 80% de las madres, hijas, esposas, adolescentes y novias que son agredidas física, sicológica, sexual y económicamente por sus parejas, y que en algún momento denuncian, dan marcha atrás, negocian o aceptan las condiciones de sus agresores.
En 2008, el consejo tuvo casi mil llamadas de auxilio de mujeres sometidas a diferentes tipos de maltrato y humillaciones en sus hogares.
El Cemem y el DIF-Ecatepec coinciden en que muy pocas llegan a transformar sus vidas.
Las historias de éxito integral son raras; más bien sobresalen los casos de intentos, arrepentimiento, culpas y retrocesos.
Es el caso de María, que hace dos días denunció ante la agencia central de la Procuraduría General de Justicia a su ex pareja, Rafael Gutiérrez, por no pagar la pensión alimenticia de sus dos hijos. Hace casi 10 años lo denunció por violencia doméstica; él rogó y lo perdonó, pero siguieron los maltratos, un aborto por golpes e infidelidades, hasta que se fue.
Enferma, sin recursos ni empleo y con dos adolescentes que sostener, María intenta volver a llevar a su ex pareja a los tribunales, pues la violencia ahora es de tipo económico. Con casi 50 años, se arrepiente de haber tenido miedo y otorgado el perdón. “En el fondo sabía que no iba a cambiar, lo sabía”, se lamenta.
Su caso es el de otros cientos de mujeres que llegan a las agencias, dijo Arturo Abid López Chávez, asesor jurídico del Sistema DIF-Ecatepec. Explicó que sólo 20% de los casos que recibe al mes el organismo —casi 70—, la mujer sostiene su postura y le da un giro a su vida; el resto desiste, da el perdón y no es raro que en pocos meses regresen con conflictos más severos.
Cada día, el ayuntamiento de Ecatepec transfiere dos casos de maltrato severo a refugios en el Distrito Federal, ante la insuficiencia de apoyos para la mujer en la entidad mexiquense.
La directora del Cemem, Lorena Cruz Sánchez, calculó que a nivel estatal, 60% de las mujeres que deciden denunciar la violencia de la que son víctimas, terminan retractándose.
“La mayoría se retracta porque al final del día lo que quieren es que las dejen de maltratar”, sostuvo.