El reclutamiento de besucones opera a marchas forzadas. Jóvenes con alas de ángel y playeras que expresan su amor por el Distrito Federal salieron a las calles a invitar a los capitalinos a participar el 14 de febrero en el intento por romper el récord Guinness del mayor número de personas besando al mismo tiempo.
“Ándele señor para que vaya con su novia, sin pena, allá los esperamos”, interrumpió una joven en su bicicleta a una pareja a punto de besarse que se encontraba en la Alameda Central mientras les entregaba un folleto como invitación.
Antes del mediodía, más de 500 chavos del Instituto de la Juventud local (Injuve-DF) con un beso rojo pintado en la mejilla salieron a las calles del primer cuadro de la ciudad para persuadir lo mismo a peatones que automovilistas o comerciantes.
La repartición de volantes se realizará a lo largo de la semana en distintos puntos de la urbe como Chapultepec, la glorieta de Insurgentes y en cada rincón donde se encuentren los más de 5 mil jóvenes que difundirán el beso más grande del mundo.
La cita es el próximo sábado a partir de las 10 de la mañana cuando se realizará la feria “Amor es... sin violencia. Bésame Mucho”, organizada por el gobierno capitalino, aunque el beso simultáneo está programado para las 3:30 de la tarde.
El evento busca manifestar su rechazo a la violencia, que según una encuesta del gobierno de la ciudad, 9 de cada 10 mujeres que la sufren en el matrimonio lo hicieron desde el noviazgo, pero también pretende enaltecer la paz, la libertad y el amor.
Javier Hidalgo, titular del Injuve-DF, señaló que se espera reunir a más de 36 mil personas, todas besando al mismo tiempo para superar el récord de Londres de 35 mil 500.
Los “cupidos” del Instituto de la Juventud dieron una pequeña demostración de lo que se espera ocurra el próximo sábado, todos tomaron su pareja y comenzaron a besarse. El sábado no importa si los besos son de lengüita, en el cachete, la frente o la mejilla, de lo que se trata es que sea simultáneo: “La idea es que vayan las familias, no es un evento sólo de novios, es de amistad y de familia”.
Algunos jóvenes treparon el Hemiciclo a Juárez para besarse en lo alto, mientras que otros montados en sus bicicletas salieron a repartir los más de 500 mil volantes que imprimió el Injuve-DF para este evento.
Javier Hidalgo dijo que el costo de difusión es muy bajo porque “besar no cuesta, al contrario, enorgullece y alegra el alma”.