El agua que se abastece a la Zona Metropolitana del Valle de México se cobra a casi la mitad de su costo real por los subsidios gubernamentales. Las autoridades gastan siete pesos en potabilizar un metro cúbico del líquido, pero a los usuarios se les cobra, en promedio, 4.21 pesos.
Eduardo Vázquez, director ejecutivo del Consejo Consultivo del Agua, explicó que esta situación dificulta la prestación de un servicio de calidad ya que las autoridades carecen de recursos para ampliar y reparar la infraestructura hidráulica.
Según cifras de ese organismo, para el año 2025 México necesitará una inversión de 33 mil millones de pesos sólo para ampliar la red hidráulica debido al aumento poblacional.
Ante este panorama, Eduardo Vázquez auguró mayor escasez del recurso y menores posibilidades de tener acceso al mismo.
Por ello, señaló que es necesario replantear los costos del agua con un esquema de subsidios cruzados en el que las personas con mayores ingresos económicos paguen tarifas más altas, para que el gobierno a su vez se responsabilice del gasto de los habitantes que no pueden pagar por el agua.
De esta manera, una familia de cuatro miembros en la zona metropolitana debiera pagar 2 mil pesos de agua cada bimestre si su consumo está dentro del promedio de 300 litros diarios.
En entrevista, Eduardo Vázquez aseguró que el acceso al agua para consumo humano es desigual y los principales afectados son las clases bajas. Mientras colonias de alto nivel socioeconómico tienen asegurado el servicio hídrico por el que pagan “cantidades verdaderamente ridículas”, las personas de escasos recursos adquieren el líquido por tandeo o pipas que varían entre 40 y 50 pesos.
La recaudación es otro aspecto del problema. En la zona metropolitana la mayor parte de la población, aseguró, no paga el suministro de agua, y quienes lo hacen pagan menos de lo que consumen.
El especialista consideró que la solución es modificar el modelo de cobro actual para incluir el manejo de la demanda a través de un ajuste de tarifas, y la creación de un sistema de parámetros de consumo en el que se establezca un límite para el suministro, y lamentó que el tema económico del agua dependa de decisiones políticas más que operativas.