edith.martinez@eluniversal.com.mxLa delegación Iztapalapa solicitará a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que envíe mil litros diarios extras al tanque La Caldera para enfrentar el desabasto del líquido en los próximos meses.
Con esta acción se busca tener reservas que, en caso necesario, serían desviados al tanque del Cerro de la Estrella para distribuir agua en las colonias del centro de la delegación y las que colindan con Benito Juárez, Coyoacán e Iztacalco, zonas que se verán más afectadas por los cortes del servicio ya que su suministro depende del Sistema Cutzamala.
Horacio Martínez Meza, jefe delegacional, señaló que además, buscarán la instalación de una mesa de trabajo entre Conagua, el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM) y las nueve delegaciones que se verán afectadas por la disminución del líquido: Azcapotzalco, Cuauhtémoc, Magdalena Contreras, Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Benito Juárez, Tlalpan, Iztacalco y Coyoacán.
Para ello, anunció que enviaron la petición a la Asamblea Legislativa para que sea este organismo quien exhorte a las dependencias a reunirse, lo cual, dijo, espera sea a más tardar la próxima semana.
Entrevistado durante la inauguración del parque temático Patoli en la unidad habitacional El Salado, Horacio Martínez manifestó su preocupación por la falta de agua que habrá en esta temporada de estiaje, ya que advirtió que Iztapalapa se encuentra limitada para dar respuesta a sus habitantes.
La razón es que “ya se iniciaron las obras del Metro en avenida Tláhuac y eso aumenta los conflictos vehiculares, por lo que las pipas de agua tardarán más tiempo en llegar”.
Además, de que por la misma obra el SACM realiza la reubicación de tuberías de agua potable por lo que los cortes del servicio podrían endurecerse.
Los agarrará desprevenidos
Los vecinos de Iztapalapa aún no comienzan con el ahorro de agua ni su almacenamiento a pesar de saber que se recortará el servicio de este líquido los últimos días del mes de enero a mayo.
Algunos por desidia, como Margarita León, que a pesar de tener la experiencia de vivir sin el líquido, prefiere esperar a que lleguen las pipas porque le molesta tener la casa llena de cubetas, “y comprar un tinaco es bien caro”.
Pero otros, aunque quieran no pueden como Silvia Lugo, habitante de la unidad habitacional Lienzo Charro, donde los tinacos están prohibidos y carecen de cisternas. “Lo que hacemos es llenar botes y ponerlos en la zotehuela”, sin embargo, la cantidad de agua que almacenan es poca debido a que el espacio de esta parte de su casa tiene una superficie de dos metros cuadrados “¿Cuántas cubetas cree que quepan ahí?”.
Con la finalidad de fomentar el ahorro del líquido entre los habitantes, el delegado Horacio Martínez informó que a partir del lunes colocarán 300 mantas en las colonias más vulnerables al desabasto.