Los vecinos inconformes con la construcción de los deprimidos en la delegación Miguel Hidalgo dejarán plantadas a las autoridades de la jurisdicción en la reunión que propuso para el próximo lunes, por considerar que es “una artimaña y una vacilada más”.
Daniel Gershenson, presidente de la asociación civil Alarbo, explicó que ese mismo día y a la misma hora se tiene programada una cita con el titular de la Secretaría de Transporte y Vialidad, Armando Quintero, y a la cual estaba invitada la delegación.
Debido, dijo, a que esa reunión fue acordada durante las mesas de trabajo que realizaban vecinos, delegación y gobierno de la ciudad antes de que la delegada rompiera cualquier tipo de relación con el equipo de Marcelo Ebrard.
“Entonces, que nos cite para ese día y hora es una estrategia muy baja y demuestra la nula calidad moral de Gabriela Cuevas y su director general de Jurídico y Gobierno, Pablo Reyes, quien carece de credibilidad”.
Daniel Gershenson añadió que en dicha reunión se pretendía conocer los estudios de aforo vehicular y tránsito de la zona donde se construyen los deprimidos así como un programa de la Setravi que pudiera aplicarse a esas vialidades.
“Pero con todo lo que ha pasado ya no estoy seguro de qué pasará el lunes”.
A pesar de ello, aseguró que asistirán a la cita con Armando Quintero y no con Pablo Reyes, quien atenderá a los vecinos en el auditorio de la delegación a las 18:00 horas, según indicó un comunicado emitido por la Miguel Hidalgo.
“Nosotros iremos a donde nos han escuchado y eso, definitivamente, es en el gobierno del Distrito Federal aunque le duela a Gabriela Cuevas”.
Además informó que las obras de Palmas y Reforma continúan suspendidas luego de que los vecinos de Lomas de Chapultepec detuvieran la maquinaria este viernes.
Por el momento, los inconformes montarán guardias en el lugar para evitar que se reinicien los trabajos, como sucedió ayer por la mañana. Sin embargo, volvieron a pararlos. “Incluso el encargado de la obra dijo que él no iba a poner en riesgo la integridad física de sus gente ni la de nosotros. Detuvieron de inmediato las máquinas y se marcharon”, relató el presidente de Alarbo.
Para Daniel Gershenson, la actitud del personal de la constructora le pareció “de mayor cordura que la de la propias autoridades de la delegación” a la cual, señaló, hasta temen un poco.
El argumento es que pudiera repetirse la experiencia del enfrentamiento que tuvieron vecinos con personal de la Miguel Hidalgo en noviembre pasado, cuando intentaban desalojarlos de su plantón sobre el camellón de la zona de conflicto.