juan.barrera@eluniversal.com.mxHUIXQUILUCAN, Méx.— “No es nada agradable sacrificar perros, pero desgraciadamente lo tenemos que hacer”, señaló Pedro Abascal Flores, director del Centro Antirrábico de este municipio, quien añadió que concluyó el sacrificio de los 200 canes del ex basurero de Santiago Yancuitlalpan.
El médico veterinario aseguró que los canes no fueron asesinados brutalmente, ya que los métodos empleados garantizaron que no sufrieran.
Agregó que dicho sacrificio está sustentado legalmente, además de que los perros no estaban acostumbrados a convivir con personas, y entregarlos en adopción representaba riesgos, pues existía la posibilidad de que atacaran a las personas o las contagiaran de enfermedades.
Señaló que la ley autoriza tres métodos de sacrificio de animales: el pistolete de eterno cautivo, el electroshock y la sobredosis de anestesia, los cuales primero insensibilizan al animal y enseguida le provocan la muerte, sin sufrimiento.
Detalló que la Norma Oficial Mexicana 033-ZOO-1995 regula el sacrificio humanitario de perros, la cual autoriza el método de la electrocución, que se efectúa con el equipo adecuado y personal capacitado, por lo que los perros no sufren.
Indicó que ha recibido múltiples críticas luego de que EL UNIVERSAL informó sobre el sacrificio de los perros del ex tiradero, lo que ha sido mal interpretado por algunas personas e incluso por integrantes de asociaciones protectoras de animales, que creen que se asesina brutalmente a los animales.
Dicha norma permite el uso de la “electrosensibilización”, con excepción de cachorros menores a cuatro meses de edad, en donde “deberá utilizarse un aparato eléctrico especialmente concebido para el uso en esta especie”.
Abascal Flores aseveró que por ello se utilizó el electroshock en los perros adultos y la inyección letal para los cachorros.
Indicó que la Norma Oficial Mexicana 042-SSA2-2006, regula el sacrificio de perros y gatos capturados en la vía pública que no sean reclamados por sus propietarios.
Señaló que también la Ley de Protección a los Animales del estado de México establece que los perros no pueden permanecer en la vía pública, además de que no deben ser sacrificados con golpes o monóxido de carbono, lo que fue acatado en este caso y se les dio muerte humanitaria.