El gobierno de la ciudad pretende que los ciudadanos denuncien ante la policía y la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) al personal de limpia que revuelva los residuos orgánicos con los inorgánicos.
José Sánchez, director técnico de la Dirección General de Servicios Urbanos (DGSU) de la Secretaría de Obras capitalina, señaló que los ciudadanos podrán denunciar esta acción con la finalidad de evitar que la gente “se desanime” de dividir su basura y argumente que en el camión se mezcla todo.
Pero también aquellas personas que no separen los residuos orgánicos de los inorgánicos en sus domicilios serán acreedoras a una amonestación verbal, pero ahora, y hasta que las delegaciones publiquen sus respectivos programas para la Prestación del Servicio Público de Limpia.
Una vez que existan esos programas, cada delegación podrá aplicar las multas, que irán de los 10 a los 150 salarios mínimos, siempre y cuando haya realizado una campaña informativa entre los vecinos en la que les explique cómo será la recolección de los residuos: en camiones de doble compartimento o en días diferenciados para cada tipo de desecho.
José Sánchez señaló que para alcanzar el éxito de la separación de basura y evitar que esta legislación continúe como letra muerta, es necesaria la participación de todos los sectores de la sociedad.
Por ello, los capitalinos podrán acudir a diversas instancias gubernamentales para denunciar a los servidores públicos que incumplan con las nuevas disposiciones.
Estos funcionarios se harán acreedores a una falta administrativa e incluso a sanciones económicas en caso de incumplimiento reiterado de la ley y su reglamento.
Con este mecanismo, el gobierno de la ciudad pretende involucrar a la gente en el proceso de separación de basura para concienciarlas sobre la importancia de esta acción y evitar que la gente se desanime si en el camión revuelven lo que ella separó.
La Secretaría de Medio Ambiente también difundirá esta legislación a través del sistema de transporte público de la ciudad y apoyará con personal de educación ambiental a las delegaciones en el proceso de sensibilización de los ciudadanos.
Sánchez, director técnico de la DGSU, explicó que “se trata de un proceso que no es fácil”, por lo que la participación de todos —dijo— es indispensable.
De tal forma que esperan que las personas respeten las papeleras de color verde y gris colocadas en Paseo de la Reforma para el depósito de desechos.
Además, la Secretaría de Obras colocará estos contenedores a lo largo de mil kilómetros de vialidades primarias como Periférico e Insurgentes, así como en parques y zonas de gran afluencia.
Martha Delgado, secretaria de Medio Ambiente, señaló que “apostarle a la conciencia ciudadana” es el mecanismo de la administración local para lograr la reducción de las 12 mil 500 toneladas de basura que se generan cada día en la capital.