En 2008 la Secretaría de Salud del DF practicó 11 mil 766 interrupciones legales de embarazos (ILE). Con ello, suman ya 17 mil 700 casos de interrumpción de la gestación desde que se reformaron hace casi dos años la Ley de Salud y el Código Penal del Distrito Federal que permiten ese proceso antes de la duodécima semana.
Según la Secretaría de Salud, es en el segundo mes de embarazo cuando se registran mayor número de interrupciones; en ese periodo se practican 53.8% de los abortos.
A partir de este lapso, la tendencia baja: de la semana nueve a la 11 se practica 33% de los procedimientos y en la doceava, límite impuesto por la ley, se realizan un promedio de 2.8%.
En cuanto a la edad, las mujeres de 18 a 24 años son las que más solicitan este servicio (46.9%); luego las de 25 a 29 años (21%) y en tercer lugar las de 30 a 34 años (14.8%).
Las menores de edad representaron 6.4% de quienes decidieron interrumpir su embarazo. Hay casos de niñas de 11 años, que de acuerdo a la ley deben ser acompañadas por sus padres o tutores.
Las amas de casa, estudiantes y empleadas son las que más interrumpieron su proceso de gestación, más de la mitad de ellas solteras o viven en unión libre y dos mil 867 ya estaban casadas.
Casi 15 mil mujeres que se sometieron a una ILE en estos casi dos años, dijeron ser católicas, el resto cristiana o no tener religión.
Del total de mujeres que interrumpieron su embarazo, sólo 15.5% vino de otra entidad, sobre todo del estado de México (13.7%).
Al inicio de la aplicación de la ley, el procedimiento más empleado era Legrado Uterino Instrumental (LUI), que consiste en el raspado de las paredes del útero pero tiene mayores complicaciones, entre ellas, la pérdida de sangre, estancia hospitalaria y necesidad de anestesia. Ahora se emplea en 22% de los casos.
Luego se emplearon en mayor medida (39%) las pastilas.
En igual porcentaje se empleó el procedimiento de aspiración que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud “es sumamente seguro y eficaz. Tiene una tasa muy baja de complicaciones”.
Luego de haber interrumpido su embarazo, las mujeres deben elegir un método anticonceptivo con la finalidad de evitar la reincidencia, más de 10 mil 300 optaron por el Dispositivo Intrauterino (DIU). El 6.7% prefirió las pastillas y casi el doble de ellas decidieron el condón como el método que emplearán para evitar embarazarse nuevamente.