El Bordo Poniente, donde se depositan las 12 mil 500 toneladas diarias de basura, es objeto de disputas políticas, técnicas y económicas en 2008, entre el gobierno del Distrito Federal y la Secretaría de Medio Ambiente y de Recursos Naturales (Semarnat), pero seguirá operando en 2009.
El relleno sanitario, que está asentado en el ex Lago de Texcoco, tenía que clausurarse definitivamente el 31 de julio, según la prórroga autorizada en septiembre de 2004, pero el gobierno capitalino no tiene otro sitio para trasladar los residuos sólidos por lo que pide otra prórroga.
La Secretaría de Obras del DF pide primero 20 meses y luego reduce la propuesta a 12 meses para la clausura definitiva.
En agosto, la Semarnat autoriza sólo cinco meses y fija que el 15 de enero se tiene que cerrar definitivamente el Bordo Poniente porque el gobierno capitalino ha incumplido con las condicionantes ambientales que le fueron autorizadas en 2004.
El gobierno capitalino insiste en que no es tiempo suficiente e interpone un recurso de inconformidad en septiembre contra el resolutivo de la Semarnat ante el Tribunal de Justicia Fiscal y Administrativa.
El 5 de diciembre ese Tribunal otorga una suspensión provisional al GDF para que quede sin efectos jurídicos lo resuelto por el gobierno federal, por lo que pueden seguir depositando basura en el Bordo Poniente más allá del 15 de enero de 2009.
Mientras tanto, el relleno sanitario recibe 12 mil 500 toneladas diarias de basura, según refiere personal que labora ahí, sin que se haya reducido el número.
La administración capitalina está en el proceso de adquisición del predio de la Sierra de Santa Catarina, en Tláhuac, donde pretende construir un Centro Integral de Reciclaje y Energía (CIRE), cuya puesta en operación tardará entre 20 y 22 meses.
La Secretaría de Obras del DF estudia a cuáles rellenos sanitarios privados del estado de México llevarán la basura mientras cuentan con su propio sitio.
Asimismo, el gobierno del DF aplaza la entrada en vigor de las multas económicas y los arrestos a quienes no separen su basura. A partir del 2 de enero, sólo se darán amonestaciones y se proyecta lanzar una campaña de concientización entre la población.