“¿Otra vez? Así nos traen desde no sé cuándo”, dijo Angélica Dorantes, ama de casa, al enterarse de que las sanciones por no separar la basura en el hogar comenzarán a aplicarse a partir de junio y no en enero, como se publicó en la ‘Gaceta Oficial’ del Distrito Federal hace unos días.
La mujer de 45 años aseguró que las sanciones son la mejor opción para lograr que la gente divida los residuos, “siempre y cuando se cumplan”; de lo contrario, augura el fracaso de la separación y el reciclaje debido a que en varias ocasiones se han realizado intentos, pero “empezamos y con el tiempo se nos olvida”.
Con ella coincidió Xóchitl Gómez, ama de casa y secretaria, quien reconoció que en su domicilio “la basura se va al mismo bote”, pues justificó que su estilo de vida, siempre a prisa, no le permite depositar en un bote lo orgánico y en otro lo que no lo es.
Además, “no se va a lograr porque la gente piensa que de nada sirve si en el camión la van a revolver y ellos (autoridades) han de pensar que para qué compran camiones si nosotros no separamos”.
David Jiménez, empleado de un almacén, comentó que en su trabajo se desechan muchas cajas de cartón y bolsas de plástico, pero sólo el primero se reutiliza; “lo demás se revuelve con todo lo que sale de las oficinas”. Incluso en su empresa no existe ninguna indicación sobre la separación de la basura. “Es una cosa de actitud, pero cambiarla es lo difícil”. (Edith Martínez)