A bordo de un turibús que apenas libró su paso por el puente de la calzada de Tlalpan, Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno capitalino, recorrió al mediodía de ayer el circuito interior, para inaugurar el puente vehicular de esa arteria en su cruce con la avenida México-Coyoacán.
Este es el primero de cinco puentes que se inauguran en el arco sur del circuito como parte de un proyecto que contempla convertir a esa vialidad en una arteria de circulación continua, sin semáforos.
El proyecto total, a concluirse antes de que termine el sexenio, incluye la edificación de 13 puentes vehiculares en todo el circuito interior y la sustitución de la carpeta asfáltica por concreto hidráulico en los 42 kilómetros de longitud que tiene esa arteria, donde ayer las autoridades hablaban sobre la posibilidad de organizar un maratón, cuando se concrete ese plan vial.
Para la construcción de los cinco puentes vehiculares se destinará una inversión de mil millones de pesos; tan sólo en el que se inauguró ayer se utilizaron 157 millones.
Marcelo Ebrard y sus funcionarios destacaron que esta obra vial se terminó tres meses antes de lo que se tenía contemplado y expusieron que permitirá ahorros de 20 minutos en el tiempo de traslado por la zona.
En el recorrido por turibús, los funcionarios se daban tiempo para hacer bromas. Cuando el autobús pasaba por debajo del puente de Tlalpan, el jefe de Gobierno soltó: “el que no se agache es panista”.
En el tramo que pasa frente a la alberca olímpica, donde se llevan a cabo obras de rehabilitación, el mandatario le sugería a Fernando Aboitiz, director de proyectos especiales de la Secretaría de Obras, que el edificio de la alberca debería quedar pintado de amarillo, para que combine con los muros de contención del Circuito Interior, “pero sobre todo porque está muy azulito”, dijo Ebrard a Aboitiz.
Por este tramo del circuito interior circulan alrededor de 3 mil 600 vehículos por hora, que ahora podrán transitar a una velocidad de 70 kilómetros por hora, cuando antes, sobre todo en las mañanas, debían esperar hasta un cuarto de hora para librar el semáforo, ubicado en el cruce con la avenida México Coyoacán.
“El gobierno de la ciudad se propuso en este año rehacer el circuito interior; estamos quitando pavimento para poner concreto hidráulico que tendrá una vida útil de hasta 30 años, y la otra cuestión es construir los puentes que le hacen falta a esta arteria para que cumpla cabalmente con el objetivo para lo que fue construido en 1975”, dijo Ebrard.
El circuito interior atraviesa 10 delegaciones y para las autoridades locales es la vía de comunicación más importante en la parte central de la ciudad, pero desde su construcción, su objetivo original quedó trunco, pues en distintos cruceros, sobretodo en el arco sur y poniente, se comenzaron a poner semáforos que le restaron fluidez.