Confusión y molestia manifestaron usuarios de la recién inaugurada línea 2 del Metrobús en su primer día de funcionamiento. Además, el caos vehicular continuó en puntos específicos, así como los trabajos de construcción, que incluso se hicieron en el paso de los pasajeros.
Una de las quejas recurrentes fue, desde el primer día, la saturación en algunas estaciones y la falta de información para comprar las tarjetas de prepago.
“Es un sistema pésimo. Necesitamos un sistema que no esté tan recargado de su uso; de otra manera vamos a tener muchos problemas en el transporte. Solucionan uno y nos crean otro”, dijo Francisco Serrano.
Al mediodía, en la estación Etiopía-Plaza de la Transparencia, un usuario introdujo un billete de 20 pesos para comprar su tarjeta de 14.50 pesos. Sin embargo, una “anfitriona” con chaleco rojo le explicó que se acabaron los plásticos, anotó su nombre en un papel y lo envió a la oficina de atención a usuarios ubicada en Viaducto. Al final, el usuario perdió su dinero y su tiempo.
Además de que en algunas estaciones aún había bultos de cemento dentro y personal realizando detalles de albañilería, los usuarios mencionaron otro peligro:
“Las salidas y las entradas están muy retiradas unas de otras y el acceso al autobús está hasta peligroso; hay un tramo muy separado en el piso que hay que brincar con los niños pequeños y es peligroso, se puede uno caer”, comentó Saúl Ruiz con su hija en brazos.
Piden adecuaciones viales
Uno de los cruces donde la nueva línea del Metrobús ocasiona más problemas viales es la avenida Rojo Gómez; ahí se ubica un centro comercial donde quedó una parte inconclusa de la banqueta, además de que los tráileres provenientes de la Central de Abasto deben hacer varias maniobras antes de dar vuelta y detienen el tráfico.
Algo similar sucede con la entrada y salida de camiones de carga de una tienda de electrodomésticos en contraesquina de ese punto, como lo señaló el jefe delegacional en Iztapalapa, Horacio Martínez.
El funcionario llamó a la Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi) del gobierno capitalino, a ordenar también las adecuaciones viales a la altura de Canal de San Juan y el CCH Oriente, donde ya existen problemas viales.
Otra de las quejas recurrentes de los usuarios es sobre la estación Coyuya, que quedó “muy separada” de la estación del mismo nombre de la línea 8 del Metro. “¿Por qué no pensaron en nosotros los usuarios de la línea 8 del Metro? ¿Cómo piensan corregir este error en la logística?”, se preguntó Alberto Cabello, y sugirió que el Metrobús haga una parada provisional frente a la estación.