df@eluniversal.com.mxTOLUCA, Méx.— A solicitud de los pobladores del municipio Luvianos, elementos de la vigesimosegunda zona militar destacados en la región, establecieron ayer —por única vez— una mesa de recepción de “quejas” donde los habitantes han denunciando presuntos abusos de parte de agentes judiciales.
Versiones extraoficiales señalaron que a partir de hoy los militares —a solicitud expresa de los vecinos— estarán atentos al comportamiento que tengan los judiciales que hacen labores de investigación en la zona.
A mediados de noviembre fueron ejecutados tres agentes judiciales durante una emboscada en el municipio Tejupilco, desde entonces la Procuraduría estatal detuvo a 13 personas, de las cuales seis fueron liberadas pues el procurador Alberto Bazbaz Sacal admitió que no tenían elementos para imputarles algún tipo de delito.
Al resto se les iniciaron acusaciones por el ilícito de portación de arma de fuego, entre otros. “No vamos a tolerar actos arbitrarios de la policía, pero tampoco nos vamos a someter a presiones de ningún tipo. Todas las personas que han sido detenidas se han puesto a disposición del Ministerio Público y no se han comprobado excesos en las detenciones”, aseguró.
Reconoció que hasta el momento la Comisión de Derechos Humanos del estado de México (Codhem) ha presentado cuatro solicitudes de información sobre los dispositivos que llevaron acabo 450 agentes judiciales que desplazo la institución, luego de que los judiaciales fueran asesinados por un comando.
Según los vecinos, a partir del asesinato de los judiciales, los operativos se han intensificado, y éstos han estado plagados de irregularidades, pues tanto los elementos de la Policía Judicial, como los agentes estatales han cometiendo abusos en contra de la población, por lo que solicitaron al Ejército intervenir para evitar más abusos.
El miércoles por la noche, decenas de vecinos salieron a la calle a exigir que se frenen los operativos policiacos.