fernando.martinez@eluniversal.com.mxLa corrupción en las cárceles capitalinas impide que se erradiquen las extorsiones telefónicas que grupos organizados dirigen desde el interior de penales del Distrito Federal y el estado de México, aseguró Meyer Klip Gervitz, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia del DF.
“Mientras alguien siga bajando el switch de los bloqueadores de llamadas telefónicas, esta problemática va a continuar, pues cobran por apagarlos”, dijo.
El representante ciudadano aseguró que se tienen instalados esos sistemas y se supone que deben funcionar; sin embargo, hay autoridades coludidas con reos que inhabilitan los equipos, además de que permiten celulares y otros aditamentos al interior de penales.
El problema es a tal grado que incluso se detectó a un interno del Reclusorio Norte contaba con 4 mil chips telefónicos (tarjetas SIM), agregó.
Klip Gervitz explicó que según las investigaciones llevadas a cabo por el Consejo Ciudadano, los penales que realizan el mayor número de extorsiones son el Norte, el Centro de Readaptación Social Varonil (Ceresova) y el penal de Chiconautla en el Edomex.
Lamentó que el combate a las extorsiones telefónicas se complica cuando se ha pospuesto dos años la posibilidad de imponer una ley que obliga a las compañías telefónicas a personalizar la venta de los aparatos. “Como la geolocalización de los teléfonos celulares no es por ley, se pueden tener chips de Durango, y aunque la llamada se haga de otro sitio del país, la persona que recibe la llamada ve el número de Durango, y así complica la ubicación de los hampones”, comentó. Hay muchas cosas por hacer por lo que cada sector tendría que poner de su parte, enfatizó.