erika.perez@eluniversal.com.mx
Las obras de reencarpetamiento y los cinco puentes vehiculares que se construyen en Circuito Interior, van en el tiempo programado, pero los nueve frentes abiertos congestionan la circulación vial.
Lo anterior, pese a que la Dirección General de Proyectos Especiales de la Secretaría de Obras capitalina aseguró que en la colocación del concreto hidráulico van por arriba de la meta programada, ya que se estimaba en 32% en el mes de noviembre y llevan 35%.
Esto significa el reencarpetamiento de 15 de los 42 kilómetros que constituyen el ahora llamado Circuito Bicentenario, en un lapso de siete meses.
La apertura de nueve frentes de trabajo transtorna el paso de miles de capitalinos, ya sea en automóvil particular o transporte público, en la zona norte y oriente de la ciudad de México.
En un recorrido, EL UNIVERSAL constató que si un automovilista circula por un tramo recién reparado con rapidez, como es Insurgentes Norte hasta Congreso de la Unión, se topará metros más adelante con un tapón vial al momento de arribar a la avenida Eduardo Molina, donde actualmente se trabaja en las laterales hasta Oceanía.
Uno de los puntos más conflictivos que hay actualmente es el tramo de eje 1 Norte a Reforma, donde los trabajos en carriles centrales ha “paralizado” la circulación vial en ambos sentidos.
Otro sitio difícil es donde se construyen los puentes vehiculares de la avenida México-Coyoacán y Ermita Iztapalapa, ya que además de esas obras, permanecen cerrados los carriles centrales porque se adelantó el reencarpetamiento con concreto hidráulico en ese tramo.
Éste se espera liberar para diciembre próximo.
De acuerdo con un reporte de la Dirección de Proyectos Especiales de la Secretaría de Obras, en total hay nueve frentes abiertos a lo largo de todo el Circuito Interior.
Cuatro corresponden a las obras de reencarpetamiento: laterales en el tramo de Oceanía a Congreso, luego de Congreso a Insurgentes Norte. En ambos sentidos, sólo se puede circular en carriles centrales.
Ahí, automovilistas se quejan de que no siempre hay salidas en las laterales y se tienen que seguir de largo y meterse por calles internas para regresar a su destino original.
Los otros dos son los carriles centrales de eje 1 Norte a Reforma y del tramo de Centenario a Ermita. Ahí ocurre lo contrario: sólo se circula en las laterales, que están saturadas.
Los otros cinco frentes abiertos son los puentes vehiculares que están en los cruces de avenida México-Coyoacán, Ermita Iztapalapa, los ejes 5 y 6 Sur, y Molinos y Revolución.
En este último punto, se complica la circulación por la reducción de carriles del tramo de Extremadura a Insurgentes. Aquí se habilitó una vialidad reversible para incorporarse de Revolución a Patriotismo por las mañanas.
En el caso de los ejes 5 y 6 Sur, sobre Río Churubusco, se habilitaron los ejes reversibles que operan desde Rojo Gómez a Circuito Interior para descongestionar la vialidad por la construcción de los puentes y la línea 12 del Metro.