TOLUCA, Méx.— Desde su creación en septiembre de 2006, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Dolosos contra Mujeres, ha visto pasar a tres titulares y centenares de expedientes que ante la falta de recursos —jurídicos, económicos y humanos— continúan abiertos.
Más allá de investigar y perseguir los crímenes, la fiscalía supervisa el avance de los casos; sólo “lleva la estadística, la contabilidad pues”, dice el diputado Carlos Alberto Pérez Cuevas, presidente de la Comisión de Procuración de Justicia del Congreso local.
Desde que la fiscalía nació, las cifras de feminicidios se han ido ajustando hacia arriba o abajo, dependiendo el caso y, sobre todo, el clima político.
Patricia Martínez Cranss, investigadora y académica, fue la fundadora de la fiscalía y encargada de darle estructura. Myrna Araceli García la sustituyó en noviembre de 2007. Logró concretar las primeras 24 sentencias contra homicidas de 2006 y atrapar al asesino serial Raúl Galván, de 38 años de edad, responsable de cuando menos tres feminicidios en el oriente.
Hoy, Adriana Cabrera reconoce que como fiscal sus atribuciones son limitadas pues sólo vigila, supervisa y da seguimiento a los asuntos. (María Teresa Montaño)